martes, 3 de noviembre de 2020

ENCUENTROS EN LA TERCERA FASE ¿LUCHA DE EGOS?


 

La relación entre el Dr. Hynek y Jacques Vallée pudo no ser tan idílica al final de sus días como muchos piensan. Es muy probable que al conocido astrónomo no le hiciera mucha gracia que el personaje principal de la película Encuentros en la Tercera Fase (1977) estuviera inspirado en su «amigo» Jacques Vallée.
Según desvela el escritor Mark O´Connell, autor de una completa biografía del Dr. Jospeh Allen Hynek, titulada «The Close Encounters Man: How One Man Made the World Believe in UFOs» (2017), Hynek aseguraba que el papel del científico francés que aparece en el film de Spielberg estaba basado en otro ufólogo galo. Concretamente en Claude Poher, con el que incluso compartía nombre en la ficción (Claude Lacombe). El propio O´Connell me confirmó personalmente este aspecto que aparece reflejado en su obra: «Si, Hynek dijo que el personaje de Lacombe estaba inspirado en Claude Poher. El comentó esto en una entrevista que fue publicada en una revista sobre ciencia ficción».
El esceptico Robert Sheaffer también se hizo eco de este curioso dato que parecía contradecir la versión oficial: «Claude Poher (nacido en 1936) es un astrónomo francés que, como Hynek, se involucró profundamente en las investigaciones sobre ovnis. Poher dirigió las investigaciones de ovnis para GEPAN, un grupo que operaba bajo el CNES, el equivalente francés de la NASA. Allen Hynek y Poher eran aliados y colegas cercanos en cuestiones ufológica. De hecho, Poher ha sido tan prominente en la ufología global que, según Allen Hynek, el personaje del ufólogo francés en la película Encuentros cercanos del tercer tipo no se basó en Jacques Vallée (como afirma Vallée), sino en Poher» (A Skeptic at MUFON's 50th Anniversary Symposium, Part 2. 7/08/2019.)
Según el investigador chileno Raúl Nuñez también tuvieron algunos desencuentros durante su participación en la conferencia en la ONU (1978): «en aquellos años yo estaba en EEUU y personas muy allegadas a Hynek me mencionaron que entre ellos habían existido "discrepancias de quien se sentaba más cerca de Kurt Waldheim". el cabeza de la ONU en aquellos años. En la foto oificial se ve a Hynek más cerca .... Una gilipollez pero la ufología tiene esas cosas entre otras...

¿Confusión o los dos grandes astros de la ufología tuvieron sus mas y sus menos al final de su relación?

 


Prohibido la reproducción total o parcial del material incluido en el presente blog sin previa autorización del autor. Propiedad de José Antonio Caravaca.

sábado, 3 de octubre de 2020

¿QUE VIO LONNIE ZAMORA?

 



En un reportaje publicado en U.F.O. NEWSCLIPPING SERVICE (Agosto de 1983) el investigador Toby Smith consiguió entrevistar Lonnie Zamora, protagonista de uno de los incidentes ovnis mas documentados de la historia. En una de sus respuestas Zamora dejaba claro la profunda huella que dejó el suceso en su memoria: "Es la cosa más aterradora que te puede suceder. Si eres un policía, como yo era entonces, y te metes en un tiroteo pasas miedo. Pero... una vez que se acaba... se acaba. Pero esto....no puedes olvidarlo". Concluyó diciendo que: " Si algo como esto ...si alguna vez me volviera a pasar, si alguna vez viera... cualquier cosa extraña ahí fuera, sé lo que haré... no se lo diré a nadie"...

El extraño objeto volador observado por Lonnie Zamora.


En una entrevista para el famoso programa “Misterios sin Resolver” (1995) el capitán Richard T. Holder, uno de los militares involucrados en la investigación gubernamental del aterrizaje ovni de Socorro (24/04/1964) habló abiertamente de su participación: “Mi primera impresión fue que era algo de la gama que necesitaba de ayuda. Ya sabes, primeros auxilios, atención o, en el mejor de los casos, de protección. Cuanto más me metía en ello, menos convencido estaba de qué se trataba de este caso. Buscamos alrededor para tratar de averiguar si podíamos hallar cualquier evidencia de algo que nos hiciera creer que aquello era una broma. No encontramos nada. Todo lo que vimos parecía apoyar la historia que contó el oficial Zamora. Mi impresión tras hablar con él, era que estaba desconcertado; Quería una explicación. Nada de lo que oí más tarde me dio la más ligera pista de que esto fuera un engaño, o que se preparó para buscar fama o fortuna. Creo que Lonnie Zamora era un buen policía y un hombre honesto que informó, de como él se sentía ante algo mucho más allá de su experiencia personal. ¿Era algo terrestre, ... extraterrestre? No tengo ni idea”.

Dos décadas después de estas declaraciones pude entrevistar al hijo de Richard T. Holder confirmando la extrañeza del suceso y añadiendo que está seguro que uno de los informes que elaboró en aquellas fechas no ha salido a la luz... 



JOSE ANTONIO CARAV@CA


Prohibido la reproducción total o parcial del material incluido en el presente blog sin previa autorización del autor. Propiedad de José Antonio Caravaca.

martes, 1 de septiembre de 2020

HIPNOSIS: LOS FALSOS RECUERDOS Y EL ENGAÑO DE LAS ABDUCCIONES EXTRATERRESTRES








Que la hipnosis no es fiable para recuperar recuerdos de nuestra memoria es una certeza que cada vez está más afianzada entre los diferentes especialistas en la materia. Adrián Triglia, psicólogo y Director Editorial de Psicología y Mente decía en un artículo titulado «El mito de los recuerdos "desbloqueados" por la hipnosis» que: «Hace algunos años, varios países vieron cómo personas que habían sido condenadas a penas de cárcel eran liberadas después de haber sido identificadas por testigos que, aunque parezca mentira, juraban y perjuraban haber visto cómo se cometía el crimen y quién lo había realizado. En estos casos, el ingrediente común era el siguiente: los testigos habían identificado a los culpables después de haber pasado por sesiones de hipnosis». Esto sin duda marcaba un antes y un después en la confianza en un método que hasta hace poco se consideraba infalible. Y por si fuera poco, las investigaciones seguían ofreciendo más datos alarmantes, un individuo bajo hipnosis podía ser fácilmente influenciable por el «terapeuta» para que recreara experiencias que no había vivido realmente, pero que gracias a la mala utilización de esta técnica podía incorporar a su memoria como un recuerdo falso. La Asociación para el Avance de la Hipnosis Experimental y Aplicada (AAHEA) lo explica claro: «La amplia investigación empírica que existe sobre la regresión de edad hipnótica y sobre la relación entre memoria e hipnosis indica que las personas sometidas a la citada regresión hipnótica actúan conforme a sus expectativas, creencias, y presiones del contexto, y no como en realidad se comportaron cuando tenían tal edad. Lo que se recuerda cuando se está en regresión hipnótica puede ser o no real, siendo más probable que el recuerdo sea falso cuando se pretenden recordar sucesos en periodo de "amnesia infantil". Lo que se recuerda es un trauma (abuso sexual, rituales y torturas satánicas o de otro tipo, no digamos abducciones extraterrestres), pero la investigación muestra que la memoria es reconstructiva y constructiva, por lo que está expuesta a ser poco precisa para numerosos eventos, cuando no a fabricar recuerdos, a veces con ayuda del hipnotizador. Tal y como indica el informe de la Sociedad Psicológica Británica, "no hay ninguna evidencia de peso que apoye la idea de que los procedimientos hipnóticos mejoren con precisión el recuerdo del testigo de un delito. Por el contrario, la hipnosis puede abocar en falsos recuerdos y en una confianza inadecuada en el recuerdo. Por lo tanto, si la hipnosis se utiliza con fines de investigación, toda evidencia que se obtenga debe tratarse con la máxima prudencia" (...) No se puede distinguir un recuerdo falso de otro verdadero. Un alto convencimiento en quien recuerda, el dar muchos detalles sobre lo sucedido, que se dé implicación e intensidad emocional alta, e incluso dolor y sufrimiento psicológico al recordar, no garantizan que el recuerdo sea real.»

Dos de los libros mas influyentes sobre abducciones publicados en los Estados Unidos






Por tanto, la hipnosis no era esa herramienta idolatrada como «máquina de la verdad absoluta» que muchos creían y defendían. Y sobre todo, su utilización dentro de la investigación ovni quedaba muy tocada, cuando en realidad, la mayoría de ufólogos que han aplicado esta técnica para recuperar la memoria o supuestamente tiempos perdidos de la psique de centenares de personas, no estaban capacitados para ello. Por tanto, como poco, habría que poner en cuarentena mucha de las informaciones extraídas a los supuestos abducidos (y testigos ovnis en general) que han sido sometidos a hipnosis para extraer sus recuerdos porque probablemente fueron influenciados por sus entrevistadores y los medios de comunicación para narrar ese tipo concreto de experiencias. Y que gracias a la mala praxis de la hipnosis recrearon como si fueran ciertas, hasta tal punto de sufrirlas con angustia y terror, escalofriantes episodios de secuestros alienígenas. Por lo que no queda más remedio que revisar, desde sus cimientos, el controvertido asunto de las abducciones, que en la década de los ochenta y noventa del siglo pasado proliferaron como las setas, y alumbraron un nuevo y desconcertante paradigma dentro del universo ovni. Es muy posible que el gigantesco edificio construido en torno a este aspecto de la ufología se tambalee ante un análisis crítico hasta derrumbarse por completo. Y es que los propios intereses y creencias de los diferentes investigadores implicados en estas pesquisas, mas preocupados en demostrar sus delirantes ideas que en ayudar al prójimo, contribuyeron en gran medida, y a veces incluso sin pretenderlo, ya que por el contrario algunos eran muy conscientes de la estafa que estaban perpetrando, en el moldeado y modificación de unas experiencias

que estarían muy lejos, casi en las antípodas, de la fantasía narrada en cientos de artículos y libros sobre extraterrestres cabezones interesados en intercambiar fluidos con humanos, en embarazar mujeres indefensas o extraerles muestras de sangre a una persona en una tosca y burda camilla en el interior de un platillo volante. La memoria no puede fallarnos para revisar y denunciar todo este disparate...





JOSE ANTONIO CARAV@CA

Prohibido la reproducción total o parcial del material incluido en el presente blog sin previa autorización del autor. Propiedad de José Antonio Caravaca.

lunes, 17 de agosto de 2020

EL GOBIERNO ESTADOUNIDENSE ANUNCIA LA CREACIÓN DE UN GRUPO DE ESTUDIO DE FENÓMENOS AÉREOS NO IDENTIFICADOS.









El 4 de agosto de 2020, el subsecretario de Defensa David L.Norquist aprobó la creación de una Fuerza de Investigación de Fenómenos Aéreos No Identificados (UAP) (UAPTF). El Departamento de Marina, a cargo de la Subsecretaría de Defensa para Inteligencia y Seguridad, encabezará este proyecto UAPTF. El Departamento de Defensa estableció la UAPTF para mejorar su comprensión y obtener mas información sobre la naturaleza y los orígenes de los UAP. La misión del grupo de trabajo es detectar, analizar y catalogar los UAP que podrían representar una amenaza para la seguridad nacional de EE.UU. En el comunicado de prensa han asegurado que :«Como el Ministerio de Defensa ha dicho anteriormente, la seguridad de nuestro personal y la seguridad de nuestras operaciones son de suma importancia. El Departamento de Defensa y los departamentos militares toman muy en serio cualquier incursión de aeronaves no autorizadas en nuestros campos de entrenamiento o espacio aéreo designado y examinan cada informe. Esto incluye exámenes de incursiones que inicialmente se informan como UAP cuando el observador no puede identificar inmediatamente lo que está observando». Pese a todo lo dicho y escrito hasta el momento, y el evidente revuelo mediático creado en medio mundo por la noticia, no hay ninguna alusión, directa o indirecta a que el Departamento de Defensa esté investigando «platillos volantes» como muchos ufólogos pretenden hacer entender... El verdadero interés del gobierno estadounidense, al menos en este nuevo proyecto, es descubrir si detrás de los UAP se esconde tecnología rusa o china, a modo de drones o aeronaves de vanguardia, que puedan estar realizando tareas de espionaje sobre su ejercito o sobre territorio norteamericano...










JOSE ANTONIO CARAV@CA



Prohibido la reproducción total o parcial del material incluido en el presente blog sin previa autorización del autor. Propiedad de José Antonio Caravaca.

domingo, 2 de agosto de 2020

LUIS ELIZONDO: ¿AGENTE ENCUBIERTO DE LOS SERVICIOS SECRETOS?




Luis Elizondo se ha erigido como el esperado Prometeo que va a traer la anhelada luz al oscuro mundo de los OVNIS. Y es que algunos investigadores norteamericanos están convencidos que muy pronto se va a revelar de manera oficial la verdad sobre los platillos volantes y que el todopoderoso Pentágono va a abrir sus archivos secretos después de 73 años de férreo ocultamiento...

Pero cuando uno lee la biografía de Elizondo, uno de los principales instigadores de este cambio, no puede evitar recordar otros episodios escabrosos ocurridos en el seno de la comunidad ufológica norteamericana, los cuales, tras décadas de interminables polémicas y arduas controversias, han conducido a un callejón sin salida después de un esperanzador arranque. El periodista Tim McMillan en la revista «Popular Mechanics» en un artículo titulado «Inside the Pentagon's Secret UFO Program» (14/02/2020) describía brevemente el curriculum de Luis Elizondo: «Después de servir durante un período como agente de contrainteligencia para el ejército de los EE. UU., a finales de la década de noventa, Elizondo sería reclutado en las filas de la enigmática comunidad de inteligencia de los EE.UU. La primera parada de Elizondo como especialista en operativos de inteligencia fue llevar a cabo operaciones de contrainsurgencia y antinarcóticos en América Latina. "Nos ocupamos de muchas cosas, como golpes de estado, terrorismo del mercado negro, carteles violentos de drogas, todo ese tipo de cosas"».
Luis Elizondo director del «Programa Avanzado de Identificación de Amenazas Aeroespaciales» (AATIP) que estuvo operativo desde 2007 hasta 2012.




Y tras sus operaciones clandestinas en Sudamérica y en Oriente Médio, acaba dirigiendo un programa ultrasecreto sobre OVNIS para el Pentágono, el famoso «Programa Avanzado de Identificación de Amenazas Aeroespaciales» (AATIP). Pero lo curioso es que cuando acaba su contrato (aunque eso está por comprobar) con el Departamento de Defensa, se convierte en el fichaje estrella, y nunca mejor dicho, de la no menos controvertida «To The Star Academy» (TTSA), un grupo creado por el exlíder de la banda de rock «Blink 182» de Tom DeLongue para investigar el fenómeno OVNI a altos niveles. Y entonces se produce una paradoja, Luis Elizondo, un tipo curtido en la inteligencia norteamericana, durante 22 años, trabaja ahora para presionar al gobierno para que haga público todo lo que conoce sobre los platillos volantes. De manera ostentosa, y sin temor alguno, aparece en todos los medios de comunicación, con una amplia sonrisa en la cara, para exigir a sus antiguos «jefes» que desclasifiquen los archivos de la comisión gubernamental que él mismo dirigió ¿nadie ve nada raro en esto? ¿por qué escogería el Pentágono a una persona del perfil tan duro de Luis Elizondo para dirigir un proyecto ultrasecreto relacionado con OVNIs? ¿No es contradictorio que un oficial de inteligencia, de la experiencia de Elizondo abandone su carrera e ingrese en un grupo de investigación OVNI? Evidentemente si esto fuera así no podría retomar su trabajo para el gobierno norteamericano.

Pero más extraño es aún su relación con la TTSA, ya que como él mismo afirma en la citada entrevista: «Nunca he violado ni estoy dispuesto a violar mis juramentos de seguridad, por lo que todo lo que he discutido no está clasificado». Resulta un tanto curioso que el propio Elizondo admita que hay cosas de las que no puede hablar con sus nuevos jefes, que trabajan a destajo, precisamente para desvelar que hay detrás del ATTIP. Todo suena muy raro. Y es por ello que surgen preguntas desconcertantes del tipo ¿conoce Elizondo los secretos y las respuestas que busca la TTSA? ¿por qué no habla abiertamente de lo que sabe? ¿podría un agente de los servicios secretos abandonar su puesto para trabajar abiertamente para la competencia sin quebrantar ninguna cláusula de confidencialidad? ¿está realizando Elizondo trabajos de contraespionaje para los servicios secretos controlando a la TTSA? ¿Es Elizondo un desinformador oficial o un oportunista?

Lo mas extraño de la trama relacionada con los OVNIs del Pentágono, que ha revolucionado el asunto de los platillos volantes en todo el mundo, es que las principales gestiones se estaban realizando desde la controvertida TTSA (To the Stars Academy), una organización «ufológica» de nuevo cuño, liderada por el exvocalista de la banda Blink-182 Tom DeLonge.





Esta rocambolesca situación no es nueva en la comunidad ufológica norteamericana. Hay que recordar que el célebre investigador William Moore durante el «MUFON UFO Simposium» celebrado en el año 1989, declaró, ante el asombro y estupor de la audiencia, que desde el año 1982 había estado colaborando activamente con los servicios de inteligencia de la fuerza aérea (AFOSI), suministrando no sólo información privada sobre algunos los ufólogos, sino también participando en tareas de desinformación para engañar a sus compañeros.  Ya que una de sus principales funciones era enfrascar a los investigadores en debates e investigaciones estériles que no conducían a ninguna parte. Un dato que no podemos pasar por alto es que cuando se estaba gestando la creación de la TTSA, en medio de una gran expectación mediática, ya que se decía que dicho grupo lo iban a formar grandes personalidades de la política, la ciencia, los servicios secretos y los medios de comunicación para conseguir información gubernamental sobre ovnis, ya en eso instantes, se barajaba entre bambalinas la inminente incorporación de Elizondo.


El prestigioso diario The New York Times se está encargando de informar a sus lectores de todos los avances de esta historia.








E incidiendo sobre la intoxicación informativa dirigida a marear la perdiz, tal y como ocurrió en su día con los papeles del Majestic 12, un mentira impulsada por los servicios secretos y que aún colea en la actualidad, la comunidad ufológica norteamericana lleva meses intentando dilucidar, en mitad de disputas de todo tipo, algo aparentemente tan sencillo como el verdadero nombre del proyecto al que pertenecía Luis Elizondo, si era «Programa Avanzado de Identificación de Amenazas Aeroespaciales» (AATIP) o «Programa de Aplicación de Sistemas de Armas Aeroespaciales Avanzadas» (AAWSAP). Ni en eso se ponen de acuerdo.  Y es que prácticamente casi todos los investigadores norteamericanos y sus medios de difusión están centrados y ocupados, dedicándole al asunto miles de horas, en desgranar los secretos del AATIP, convirtiéndose en el nuevo y monotema estrella de la ufología made in USA.

A tenor de cómo se están desarrollando los hechos, es muy probable que Elizondo guarde aún varias cartas en la manga, pero evidentemente no las que esperan los seguidores y entusiastas de los platillos volantes… veremos que nos depara el futuro… un nuevo día de la marmota ufológica… o el fuego de Prometeo que no termina nunca de llegar…

 


 

 
JOSE ANTONIO CARAV@CA

Prohibido la reproducción total o parcial del material incluido en el presente blog sin previa autorización del autor. Propiedad de José Antonio Caravaca.

 

 

 

lunes, 1 de junio de 2020

viernes, 1 de mayo de 2020

LA MISTERIOSA «CAJA» EXTRATERRESTRE DE MARIUS DEWILDE






La ufología está repleta de historias inverosímiles y difíciles de creer. Esta es una de ellas. Implica a un testigo clásico de la famosa oleada ovni ocurrida en Francia en 1954. Marius Dewilde tuvo un doble encuentro cercano con una misteriosa aeronave y sus ocupantes. Pero lo que nos interesa para nuestra partícular crónica es algo muy curioso que contaba y que el investigador y escritor Antonio Ribera narra en su obra clásica «Secuestrados por extraterrestres» (1983):
«Dewilde confió ciertos detalles inéditos sobre su aventura a sus amigos de Ouranos. -Así, por ejemplo, mencionó la misteriosa caja negra (cuya existencia, además de las autoridades policiacas y militares, conocían muy pocas personas). Cuando se produjo el aterrizaje del 10 de setiembre de 1954, Marius Dewilde encontró sobre la vía férrea una caja metálica, de unos 70 cm de largo por unos 40 cm de grosor. Cuando Márius dirigió la luz de su mechero hacia la caja, la tapa de ésta se cerró, pero no antes de que él pudiera distinguir como unos. aparatos o herramientas dispuestos en su interior. Marius Dewilde se llevó la caja a su casa, con la intención de abrirla. Pero comprobó que no poseía ningún sistema de cierre conocido y que sus paredes eran totalmente lisas, sin que se distinguiese en absoluto el en caje de la tapa. Sin embargo Dewilde —no olvidemos que y era obrero metalúrgico trató de forzar la caja con ayuda de una sierra para metales y de una lima, mas todos sus intentos resultaron vanos. El metal de que estaba hecha la caja parecía durísimo e inatacable por medios conocidos de Dewilde. Llegamos ahora a un punto muy particular de esta historia, según señala Pierre Delval en el artículo que consagró al tema) Aunque la primera reacción de Marius fue la de avisar a la policía sobre lo que había visto —y así lo hizo, no dijo nada a nadie sobre la existencia de la caja, y la escondió en un cobertizo, bajo un montón de carbón. Poco tiempo después de su declaración a las autoridades (que precedió a la visita de varios investigadores oficiales, así como la del doctor Hynek, que vino especialmente desde Estados Unidos y se desplazó a Ouarouble en un helicóptero militar desde el aeródromo de Lille), recibió de nuevo la visita de los miembros del Servicio de Información del Ejército del Aire, que lo sometieron a un detallado interrogatorio, invitándolo después a acompañarlos a otro centro oficial, donde volvieron a bombardeado a preguntas. Y no solamente fue interrogado, sino que lo sometieron a hipnosis y a la acción del pentotal sódico, o «suero de la verdad». Terminadas estas pruebas y exámenes del testigo, éste es devuelto a su casa en un vehículo oficial y uno de los investigadores le pide entonces que le entregue la famosa caja. Marius Dewilde «se hizo el loco», pretendiendo ignorar su existencia, y entonces dijo: "Puesto que ustedes pretenden que tengo una caja escondida, búsquenla ustedes mismos." Uno de los oficiales fue entonces derecho al montón de carbón y extrajo la caja oculta, ante el asombro de Marius Dewilde..., quien sin duda había revelado la existencia de la misma bajo hipnosis, no recordando después haberlo dicho.
Tras esto, se pierde totalmente la pista de este extraordinario objeto "prueba" incuestionable de la visita de los "extraterrestres". No sabemos qué hicieron con ella las autoridades, ni si consiguieron abrirla».

Obviamente muchos investigadores recelan de esta historia, aunque forma parte ya de esa gran mitología que acompaña al fenómeno OVNI...








JOSE ANTONIO CARAV@CA

Prohibido la reproducción total o parcial del material incluido en el presente blog sin previa autorización del autor. Propiedad de José Antonio Caravaca.