viernes, 25 de septiembre de 2026

OVNIS vs UAPS: ¿QUÉ HEMOS APRENDIDO REALMENTE DESDE 2017?

 




LA NUEVA NARRATIVA QUE LLEGÓ PARA QUEDARSE

Cuando The New York Times publicó en diciembre de 2017 la existencia del programa AATIP y difundió los famosos vídeos Tic Tac, Gimbal y GoFast, parecía que Estados Unidos iniciaba una investigación destinada a aclarar, de una vez por todas, uno de los mayores enigmas de la historia reciente. Incluso cambió el lenguaje para empezar desde cero. Los tradicionales OVNIs pasaron a denominarse UAP (fenómenos anómalos no identificados), una terminología que pretendía desvincular el asunto de las connotaciones y estigmas que había arrastrado durante décadas. Nadie podía imaginar un mejor arranque para aquella nueva etapa que contar con material OVNI de primer nivel proporcionado por el Departamento de Defensa.

Pero han pasado nueve años desde aquel momento y, durante este tiempo, han ocurrido muchas cosas. Se han acumulado testimonios, imágenes, informes y declaraciones; han aparecido nuevos protagonistas y también nuevas instituciones encargadas de estudiar los UAP. Sin embargo, la gran pregunta de fondo continúa prácticamente intacta.

Por eso, quizá haya llegado el momento de detenerse y mirar hacia atrás. Casi una década después de aquel comienzo aparentemente ilusionante, toca hacer balance, recapitular lo ocurrido y observar con cierta distancia qué queda realmente sobre la mesa.

 

¿HEMOS AVANZADO?

Después de un incontable número de mensajes en redes sociales, miles de noticias, cientos de informes oficiales, comparecencias ante el Congreso, algunas leyes, oficinas especializadas y varios denunciantes que aseguran haber tenido acceso a información sensible, la pregunta del millón de dólares sigue sin encontrar respuesta: ¿qué sabe realmente el Gobierno de Estados Unidos sobre los OVNIs? ¿Son vehículos o manifestaciones de inteligencias no humanas (el nuevo eufemismo para no hablar de extraterrestres)?

3.287 días después, con sus respectivas noches, desde aquel gran cambio de rumbo que experimentó la ufología norteamericana, la pregunta sigue abierta: ¿existe realmente información extraordinaria que permanece clasificada?  o por el contrario ¿hemos terminado construyendo un enorme entramado burocrático alrededor de un misterio que, pese a todo, todavía no tiene una respuesta definida?

Después de revisar toda la vorágine de información publicada desde 2017, podemos sacar ya algunas conclusiones. Y la primera quizá nos dé una pista bastante clara de por dónde van los tiros. Si apartamos el entusiasmo, las declaraciones grandilocuentes y las promesas de revelaciones que nunca terminan de llegar, sabemos prácticamente lo mismo sobre los OVNIs que antes de aquel supuesto gran cambio.

Lo que sí ha crecido de forma extraordinaria es todo lo que rodea al fenómeno. Organismos, programas, informes, audiencias, siglas, filtraciones, denunciantes y titulares se han multiplicado hasta crear la sensación de que estamos cada vez más cerca de descubrir algo importante.

Pero quizá esa sea precisamente la trampa. Hemos confundido la cantidad de información con la aparición de nuevas evidencias.

Pero vayamos por partes.


DE LA PRUDENCIA A LA VORÁGINE

En los primeros compases de ese renacer ufológico, el interés de casi todas las partes implicadas se centraba en los vídeos grabados por pilotos de la Marina. Se discutían las velocidades, las maniobras y las posibles explicaciones técnicas. Pero, con el paso del tiempo, el debate empezó a cambiar. Las imágenes daban pie a interpretaciones muy distintas y, después de meses y meses de discusión, resultaba cada vez más difícil avanzar, ya que cada explicación encontraba argumentos a favor y en contra.

Posteriormente le tocó el turno a la oficina gubernamental, la célebre AARO y el foco se trasladó a analizar su papel en todo este entramado. Más tarde cobraron protagonismo los denunciantes y, finalmente, las audiencias en el Congreso terminaron de completar el nuevo escenario sobre el que aterrizaba de plano la nueva ufología. Y aunque parezca contradictorio, poco a poco, los UAP dejaron de ocupar el centro del debate, sin dejar de ser la palabra más utilizada y la moneda de cambio en todas y cada una de las conversaciones.

Pero si lo analizamos, comprobamos que la atención pasó a concentrarse en quienes aseguraban conocer información reservada. A partir de ahí, la historia empezó a seguir un patrón cada vez más reconocible. El debate fue desplazándose hacia otra clase de cuestiones: programas secretos, información clasificada, supuestos materiales no humanos recuperados, testimonios de personas con acceso a información privilegiada y posibles encubrimientos. Aunque estaba sucediendo algo que casi nadie denunciaba. Cada nueva revelación o supuesta aportación a la discusión solo hacía añadir nuevas preguntas al debate, ya que las anteriores interrogantes seguían sin responderse. Por tanto era solo un ejercicio de seguir agrandando la narrativa, pero no se resolvía nada. La expectación y la fascinación por todo lo que rodeaba a los OVNIS acababan tapando lo más importante, conocer exactamente que había de verdad detrás de todo aquello.

Y este punto es clave para entender cómo fue creciendo el relato y en qué dirección, ya que en lugar de cerrar alguna de las cuestiones clave y pasar a la siguiente, solo se añadía una nueva capa sobre la anterior. Una denuncia llevaba a otra, un programa secreto daba paso a otro supuesto programa, y un testimonio abría la puerta a otro confidente, con nuevas afirmaciones. Así, la historia avanzaba acumulando capas, pero sin resolver completamente las que ya estaban sobre la mesa. El resultado es una narrativa cada vez más grande y compleja. La memoria y la crítica suele brillar por su ausencia en estos casos y una nueva promesa basta para olvidar las decepciones anteriores.

Nueve años después, ni siquiera sabemos con certeza qué cargo ocupó Elizondo en AATIP; de los tres vídeos más famosos, solo uno ha recibido una explicación oficial (y es la más prosaica posible), mientras los otros dos siguen abiertos; la oficina creada por el Pentágono para investigar OVNIs, la AARO, lleva más de dos años sin poder resolver ni siquiera su propia estructura interna. Sean Kirkpatrick, su director fundador, dejó el cargo en diciembre de 2023, y a mediados de 2026 todavía no se había confirmado un director permanente, una vacante que ha generado críticas de los defensores de la transparencia UAP en el Congreso, quienes argumentan que AARO no puede cumplir su mandato sin un liderazgo estable y permanente. Pero hay más. La oleada de drones registrada en Nueva Jersey entre 2024 y 2025, aunque las autoridades explicaron algunos avistamientos como simples confusiones con aeronaves convencionales, numerosos casos continuaron sin respuesta, incluidos informes sobre grandes agrupaciones de objetos. Más. Un fragmento metálico estudiado por el Oak Ridge National Laboratory y promovido por la investigadora Linda Moulton Howe generó resultados interesantes, pero no permitió demostrar su origen ni aclarar completamente sus características. La investigación aportó datos, aunque no una conclusión definitiva. Y finalmente Grusch sigue sin aportar una sola prueba material de sus afirmaciones, mientras acumula nuevos cargos y nuevas comparecencias. Hasta la fecha, nada de lo expuesto anteriormente ha sido explicado o resuelto.

Es como investigar un robo de joyas y, en lugar de intentar descubrir quién cometió el delito, la policía se dedicara a acumular nuevas preguntas e informaciones sin resolver ninguna. ¿Cómo entraron en el edificio? ¿Cuántas personas participaron en el robo? ¿Qué vehículo utilizaron para huir? ¿Qué muestran las cámaras de seguridad? Cada nueva pista parece acercarnos a la solución, pero la policía nunca ofrece respuestas a nada, se barajan varias hipótesis de como entraron los cacos, se hablan de decenas de modelos de coche, y nadie muestra una imagen clara de video. La policía se limita a convocar ruedas de prensa, presentar nuevos datos y anunciar que la investigación continúa. Mientras tanto, el culpable sigue sin aparecer y las joyas tampoco. Y, sin embargo, la sensación que se transmite a la ciudadanía es que la policía está más cerca que nunca de atraparlo.

 

LOS DENUNCIANTES: “LO SE TODO PERO… NO ME DEJAN CONTARLO”

Como hemos comprobado, los denominados whistleblower (denunciantes) comenzaron a ocupar un lugar cada vez más destacado en el revival ufológico reciente. Antiguos militares, funcionarios y gente vinculada a la inteligencia empezaron a aparecer asegurando que conocían información  privilegiada que permanecía fuera del alcance del público, hablaban de programas secretos, operaciones de recuperación de artefactos no humanos, materiales desconocidos o supuestos datos que, según ellos, podían cambiar por completo nuestra visión del fenómeno OVNI. El problema era que casi siempre aparecía el mismo obstáculo, ellos aseguraban que sabían que todo esto era cierto, pero no podían demostrarlo. Habían visto documentos, habían participado en programas o habían recibido información de primera mano, pero las pruebas que podían respaldar sus afirmaciones seguían clasificadas, no estaban bajo su control o no podían hacerlas públicas. De este modo, el relato empezó a apoyarse cada vez más en una curiosa paradoja. La persona que garantizaba conocer la verdad se convertía en la prueba de que esa verdad existía, aunque no pudiera enseñarla. Ese cambio también modificó quién marcaba el ritmo de la historia. Durante décadas la investigación ufológica recayó sobre las espaldas de investigadores civiles que recopilaban casos sobre el terreno. En la nueva etapa UAP esa figura perdió protagonismo frente al denunciante que afirma haber trabajado en programas clasificados o haber tenido acceso a documentación restringida. El conocimiento dejó de apoyarse en la investigación abierta para depender de información que el público no puede comprobar directamente.

Pero había otro elemento que ayudó a cambiar por completo el interés del público. Después de décadas escuchando hablar de avistamientos, informes, fotografías dudosas y testimonios que venían sin una evidencia bajo el brazo, la expectativa general había cambiado. Tanto el público como los medios estaban cansados. A estas alturas de la película, nadie quería prestar atención a las mismas retahílas de siempre. Ya no parecía suficiente con conocer un nuevo informe o un nuevo caso OVNI. Mucha gente quería saltarse todos los pasos intermedios y llegar directamente al final de la historia, conocer de primera mano si el Gobierno tenía realmente un platillo volante guardado en algún hangar o incluso el cuerpo de un alienígena en el Área 51. Esa posibilidad resultaba mucho más fascinante  y atractiva que cualquier aburrido documento o informe. Era una idea casi hipnótica, pensar que, en algún lugar, podía existir una prueba física definitiva del fenómeno. ¿Por qué perder el tiempo entonces en migajas?

Y ahí se produjo algo curioso. La promesa de esa gran revelación empezó a resultar mucho más seductora que las evidencias concretas que podían comprobarse. Un antiguo funcionario que aseguraba conocer la existencia de esos materiales podía despertar mucho más interés que cien páginas de documentos, por muy interesantes que estos fueran. Poco a poco, el informe OVNI fue perdiendo protagonismo y empezó a importar el relato del confidente: en lo que decía saber o, en la mayoría de las ocasiones, en lo que aseguraba que otros le habían contado. Así, la búsqueda del platillo volante, de los restos de una nave o incluso de un extraterrestre fue ganando terreno frente a las pruebas más pequeñas y menos espectaculares. Nadie quería una pequeña porción del pastel, si podía comerse toda la tarta.

Las audiencias celebradas en el Congreso reforzaron esa transformación en el imaginario colectivo de los seguidores del fenómeno OVNI. Las comparecencias en una sala oficial, rodeada de políticos, militares y funcionarios, transmitía una sensación de importancia y seriedad que llevaba a cierto engaño. Y aquí aparece otra de las claves de esta nueva etapa. Una audiencia puede no aportar ningún dato nuevo ni presentar una sola prueba que permita avanzar en la investigación y, aun así, generar la sensación de que algo importante está ocurriendo y de que se está avanzando. Pero hay un detalle que solemos olvidar, un congresista no tiene por qué saber de OVNIS. Puede asistir a una reunión privada, ver unos vídeos desconcertantes o escuchar a un militar contar algo extraordinario y quedar realmente impresionado. Pero estar sorprendido no significa saber qué está viendo. No es su medio, ni está habituado a analizar estas informaciones. Y de hecho, puede quedar más asombrado que un simple seguidor puesto que cualquier cosa le puede parecer extraña. Además, el político es muy probable que valore la información según la autoridad de quien se la presenta: si se la cuenta un piloto militar o alguien de inteligencia, es lógico que tienda a darle credibilidad. Pero eso no convierte automáticamente el relato en una prueba. Por eso, cuando un congresista dice que ha visto algo «impactante» o que ha escuchado testimonios «muy convincentes», deberíamos preguntarnos no solo qué le han enseñado, sino también si está en condiciones de interpretarlo correctamente. Porque tener acceso a información reservada no significa necesariamente saber distinguir un misterio real de una explicación mucho más sencilla.

Paralelamente a estos grupos de trabajo políticos, también se consolidó una oficina permanente para ocuparse de los UAP, la AARO. Pero su trayectoria ha estado marcada desde el principio por los cambios, las reorganizaciones y las polémicas. En lugar de convertirse en una máquina capaz de aportar respuestas claras sobre los casos estudiados, la propia oficina ha terminado generando buena parte de la discusión. Sus informes, sus conclusiones, sus limitaciones y hasta sus enfrentamientos con algunos denunciantes e investigadores han provocado nuevas controversias.

Mientras tanto, se fueron creando procedimientos administrativos, nuevas normas y legislación específica para estudiar los UAP. Es decir, se construyó toda una imponente estructura oficial alrededor del fenómeno. Pero cuanto más crecía ese edificio, más delatador resultaba que las respuestas concretas siguieran siendo escasas.  Los UAP, y aquí encaja buena parte de lo que hemos venido explicando, dejaron poco a poco de ser vistos únicamente como un asunto relacionado con la ciencia. Empezaron a entrar en otro terreno mucho más sensible, el de la seguridad nacional. Ya no se trataba solo de averiguar qué eran aquellos objetos, sino de saber si podían representar una amenaza, si podían estar relacionados con tecnologías extranjeras o si suponían algún riesgo para las operaciones militares. Y esto explica muchas cosas…


UNA TRAMPA LLAMADA “UAP”

¿Y si todo lo ocurrido desde 2017 pudiera interpretarse de otra manera? Si dejamos por un momento a un lado el ruido mediático, las grandes declaraciones y las expectativas de una revelación inminente, se empieza a percibir que detrás de todo este proceso podría existir una dirección bastante definida, orientada hacia un objetivo concreto. Y lo interesante es que esa intención ya podía apreciarse desde el principio.

El cambio de lenguaje encerraba una trampa. La palabra “OVNI” fue erradicada del discurso oficial y fue sustituida por “UAP”. A su alrededor comenzaron a hacerse habituales otros términos como “anomalías”, “sensores”, “riesgo” o “seguridad nacional”. No parece que fuera solo una cuestión de vocabulario. Esta nomenclatura sirvió de base para construir la nueva narrativa que ya no giraba tanto alrededor de los OVNIs, sino en los problemas de inteligencia, militar o de estado que podían originar. El revuelo del AATIP en las páginas del New York Times alertaron al Departamento de Defensa y a diversas agencias de inteligencia que existía un punto ciego en su control del espacio aéreo. El problema era bastante sencillo. Durante años, muchos pilotos militares y otros profesionales evitaban informar de objetos que no podían identificar por miedo a ser ridiculizados por hablar de OVNIs. En otras palabras, podían estar viendo algo que no sabían qué era y preferían no comunicarlo antes que enfrentarse al estigma. Pero, en un momento clave en el que los drones y otras aeronaves no tripuladas estaban adquiriendo cada vez más importancia, aquello podía convertirse en un problema realmente serio. Desde el punto de vista militar, daba igual inicialmente si el objeto era un «platillo volante», un dron, un globo o simplemente una aeronave convencional mal identificada. Lo importante era saber qué estaba entrando en el espacio aéreo, quién lo operaba y si suponía algún riesgo. Si un piloto no informaba de una intrusión porque temía que sus compañeros pensaran que había visto un OVNI, el sistema de vigilancia perdía información que podía resultar relevante. Y ahí es donde el fenómeno empezó a verse de otra manera. No porque hubieran aparecido pruebas de naves extraterrestres, sino porque saber qué eran aquellos objetos que los militares no podían identificar empezó a considerarse un asunto de seguridad.


¿QUO VADIS?

Después de casi una década siguiendo la evolución de esta historia resulta inevitable preguntarse hacia dónde conduce todo este proceso. El análisis de cientos de documentos, informes oficiales, comparecencias y declaraciones permite señalar algunas tendencias.

La primera es que cada vez parece menos probable una revelación definitiva. La saturación lleva al hartazgo, y es posible que el interés social y mediático acabe disminuyendo en poco tiempo.

Desde 2017 la historia no ha avanzado de la manera que se esperaba, ya que pese a algunos aportes interesantes, en líneas generales, para el revuelo ocasionado todo parece insustancial. Que el debate sobre el fenómeno haya ganado puntos en el escalafón de la respetabilidad está muy bien, pero si esto no viene acompañado de resultados, no se habrá ganado mucho más. Y es que este punto es importante. Pese al ruido, todo el material desclasificado o hecho público desde 2017 hasta el presente no se ha puesto sobre la mesa ningún caso o evidencia que reúna la alta extrañeza que ha caracterizado históricamente a la casuística OVNI. Aparecen vídeos, fotografías, informes y registros de sensores que pueden, a primera vista, resultar interesantes o difíciles de identificar, pero casi siempre permanecen dentro de un rango de posibilidades en el que es posible plantear explicaciones convencionales: un globo de cumpleaños, una nube, una bandada de pájaros, un avión, un dron o un curioso efecto óptico provocado por los sistemas infrarrojos o nocturnos que los registran. No aparece ni una sola imagen que obligue a salir de ese terreno de confort y que presente unas características tan extraordinarias que las explicaciones habituales empiecen a resultar claramente insuficientes. En otras palabras, falta el caso que rompa la baraja. Y esto resulta especialmente llamativo si lo comparamos con la ufología de las décadas pasadas, donde abundaban relatos y episodios con elementos de extrañeza mucho más acusados: objetos extraños en forma de naves espaciales con ventanas y antenas o desconcertantes aterrizajes a plena luz del día de estos artefactos donde se observaban  incluso a sus ocupantes. Nada de esto aparece por ningún lado. Todo lo contrario ahora mismo en plena era de desarrollo de aviones no tripulados o drones, se nos habla precisamente de la grabación de supuestos drones extraterrestres…

Y llegamos a una conclusión. Todo el material UAP que ha llegado al público desde 2017 parece moverse deliberadamente dentro de una zona ambigua y confortable. La nueva narrativa sobre los UAP parece haber creado una especie de «anomalía controlada». Se reconoce oficialmente que hay una serie de fenómenos extraños que todavía no sabemos explicar, lo que mantiene vivo el misterio. Pero, al mismo tiempo, se insiste en que podrían tener explicaciones muy distintas y que no hay nada que obligue a pensar en algo extraordinario. Esta situación permite justificar el gasto en defensa y, además, construir una narrativa que puede resultar útil en distintos ámbitos, desde la política hasta la defensa o la inteligencia. Se mantiene así el interés por los UAP, pero dentro de unos límites bastante cómodos y controlables.

Parece claro que hay intereses en no ofrecer una explicación definitiva. Todo apunta a que los UAP acabarán formando parte de manera permanente del sistema de seguridad nacional.


¿HASTA DONDE LLEGARA ESTE PROCESO?

Pero este modelo también tiene un problema, ya que no se puede mantener el interés de los medios y la opinión pública para siempre. Durante un tiempo puede funcionar que aparezca un nuevo denunciante, alguien que asegure haber visto algo extraordinario o que diga que existen pruebas que todavía no puede enseñar. Pero este sistema puede colapsar. El inconveniente aparece cuando pasan los años y seguimos en el mismo punto. Las promesas se acumulan, pero las pruebas no aparecen. Y llega un momento en que ya no basta con decir que «vamos a conocer pronto más información» o que «todo se sabrá algún día». En algún momento habrá que enseñar las cartas y demostrar que todo lo que se ha venido anunciando durante años era cierto. Porque, si no, llegará un momento en que mucha gente empezará a pensar que, después de tanto ruido, quizá no haya ningún gran secreto escondido bajo la alfombra. Si, ni los políticos, ni los denunciantes, ni la prensa, ni siquiera el propio presidente Donald Trump han conseguido abrir la caja de Pandora después de una presión como pocas veces se ha visto, quizá haya que empezar a contemplar una posibilidad bastante más decepcionante, que, sencillamente, no hay ningún gran secreto que ocultar.

La AARO es un claro ejemplo de estos bucles que pueden acabar colapsando. La historia de esta oficina ha estado marcada por problemas, cambios, puestos vacantes durante largos periodos y críticas tanto dentro como fuera de la propia institución. Entonces, ¿por qué sigue existiendo? Quizá porque cerrarla tendría un coste de credibilidad para muchos implicados. Para el Departamento de Defensa, eliminar la oficina y decir oficialmente que no hay nada que investigar podría interpretarse como una forma de reconocer que, en realidad, sí había algo que ocultar. Para los políticos que impulsaron su creación, admitir que después de tantos años no se ha llegado a ninguna conclusión sería reconocer que el esfuerzo no ha dado los resultados esperados. En definitiva, la AARO puede haber terminado atrapada en una curiosa situación. Sobrevive a duras penas no porque sea una estructura especialmente cómoda o útil para quienes trabajan en ella, sino porque nadie con capacidad para cerrarla quiere asumir el coste de hacerlo.


¿EL GRAN CAMBIO?

Es posible que, aunque a muchos aficionados a los OVNIS les cueste imaginarlo, el objetivo de todo este proceso emprendido por las autoridades norteamericanas nunca haya sido demostrar que existe una inteligencia no humana detrás de estas manifestaciones. Quizá el cambio más importante ya se haya producido detrás de las bambalinas. En 2017 hablar oficialmente de OVNIs seguía siendo una excepción dentro de las instituciones estadounidenses y esto implicaba un punto ciego de información sensible que se escapaba del control de la seguridad nacional. Hoy existen oficinas permanentes, legislación específica, procedimientos administrativos y audiencias parlamentarias dedicadas exclusivamente a los UAP. Independientemente de lo que sean realmente los UAP, el cambio es evidente: Estados Unidos no solo vigila hoy mucho más su espacio aéreo que en 2017. También tiene mucho más control sobre la información que genera ese fenómeno y sobre la manera en que llega al público.

Además, a ese interés inicial por la seguridad nacional se han ido sumando otros posibles intereses. En el ámbito político puede existir interés por recuperar capacidad de control sobre las agencias de inteligencia; en Defensa, por justificar nuevos gastos, tecnologías y programas; y en los servicios de inteligencia, por averiguar las capacidades de vigilancia de otras potencias.

Y quizá el futuro más factible no sea una gran revelación al estilo Disclosure Day, sino algo mucho menos ilusionante. En definitiva, los UAPs se convertirán en un asunto más dentro de la burocracia, la inteligencia y la seguridad nacional. Rutina.

¿Y qué queda entonces de las preguntas clave que llevamos décadas haciéndonos? ¿Existen realmente OVNIS de origen desconocido que no puedan explicarse con ninguna tecnología o fenómeno conocido? ¿Hay, como se ha afirmado en numerosas ocasiones, platillos volantes o restos de aeronaves de origen no humano en poder de Estados Unidos? ¿Se han recuperado realmente materiales o incluso cuerpos que puedan demostrar ese origen? ¿Existe algún programa secreto dedicado a estudiar o reproducir esa tecnología?


¿QUÉ OCULTA REALMENTE EL GOBIERNO DE ESTADOS UNIDOS SOBRE OVNIS?

Para evitar confusiones y malentendidos, hay algo que parece difícil de discutir a estas alturas, y es que el Gobierno estadounidense, o algunos de sus sótanos más secretos y blindados, sabe mucho más sobre los UAP de lo que ha contado públicamente. Los propios organismos oficiales reconocen la existencia de datos clasificados, registros obtenidos mediante sensores avanzados e informes cuyo contenido permanece restringido por razones de seguridad nacional. La cuestión no es si existe información reservada, sino qué contiene realmente. Y aquí empiezan las incertidumbres.

Nuestras propias expectativas pueden convertirse además en un obstáculo para aceptar una respuesta que no encaje con lo que esperábamos encontrar. Después de tantos años imaginando que, tarde o temprano, aparecería una explicación concreta y definitiva, resulta difícil asumir que quizá la realidad sea mucho más ambigua. Queremos una respuesta clara y cerrada, pero puede que el fenómeno sea bastante más extraño y difícil de encajar de lo que estamos dispuestos a aceptar. Hasta el punto de que ni siquiera el enorme aparato de inteligencia, científico y tecnológico de Estados Unidos parece haber conseguido meterlo por completo dentro de una explicación satisfactoria.

¿Y si, después de todo, no hay platillos volantes escondidos en hangares subterráneos ni cuerpos de extraterrestres guardados en refrigeradores?

Hasta el momento podemos confirmar la existencia de programas muy compartimentados dedicados al estudio de incidentes anómalos y, probablemente, de materiales cuya naturaleza no ha sido explicada públicamente. Pero dar el salto desde esa realidad hasta afirmar que Estados Unidos conserva naves extraterrestres o cuerpos de origen no humano es otra cuestión. Y aquí aparece una paradoja. Mientras aumentan las declaraciones sobre supuestos programas de recuperación de tecnología no humana, siguen sin aparecer pruebas materiales que puedan ser examinadas de forma independiente. Desde David Grusch hasta otros antiguos funcionarios y militares, las afirmaciones son cada vez más extraordinarias, pero los materiales que supuestamente las demostrarían continúan fuera del alcance del público y de la comunidad científica. Eso no significa que todos esos testimonios deban descartarse. Muchos de sus protagonistas ocuparon puestos relevantes dentro del aparato de seguridad estadounidense y algunos declararon bajo juramento ante el Congreso. Pero un testimonio, por convincente que resulte, sigue siendo un testimonio.

Después de nueve años de presión política, mediática y legislativa, cabe hacer una reflexión bastante sencilla. Si el Gobierno estadounidense conservara desde hace décadas varias naves de origen inequívocamente no humano y restos biológicos, sería razonable esperar que, en algún momento, hubiese aparecido al menos un elemento público capaz de cambiar para siempre el debate. Hasta ahora no ha ocurrido. Han aumentado las investigaciones, las oficinas, las declaraciones y las iniciativas legislativas, pero no las pruebas disponibles.

Eso no significa que la realidad tenga que reducirse a las dos posiciones habituales: creer que existen platillos extraterrestres escondidos en algún hangar o pensar que todo es un invento. Es perfectamente posible que Estados Unidos disponga de mucha más información clasificada de la que conocemos, que haya recuperado objetos cuyo origen no ha podido determinar y que existan programas muy restringidos destinados a estudiar materiales de procedencia desconocida. Lo que no podemos afirmar con la misma seguridad es que todo eso tenga un origen extraterrestre. Podría tratarse de tecnología de otros países, nuevos sistemas de propulsión, prototipos militares estadounidenses o materiales desarrollados en programas que todavía permanecen bajo secreto. También cabe la posibilidad de que parte de la información haya sido malinterpretada, exagerada o incluso utilizada deliberadamente para desinformar. Una agencia de inteligencia podría, por ejemplo, alimentar una explicación extraterrestre para desviar la atención de un programa confidencial.

Y aquí aparece otro detalle que quizá no deberíamos pasar por alto. Estados Unidos ha llevado prácticamente todo el peso de la nueva narrativa sobre los UAP, generando una enorme atención mediática, mientras otras grandes potencias, como China o Rusia permanecen al margen. Si realmente existiera una evidencia inequívoca de vida extraterrestre o de tecnología no humana operando en nuestro planeta, ¿por qué iba Estados Unidos a tener el privilegio de anunciarla primero? En una carrera geopolítica, cualquier nación intentaría llevarse una exclusiva semejante. Sin embargo, los demás actores internacionales parecen no tener demasiada prisa. ¿Será porque no tienen nada que decir? ¿O porque detrás de todo este ruido no hay nada extraordinario que anunciar?

Después de nueve años de investigaciones, el principal interrogante quizá ya no sea únicamente qué son los OVNIS. La cuestión es saber cuánto conocimiento real existe detrás de ese enorme volumen de información clasificada y cuánto procede de interpretaciones construidas a partir de datos parciales, creencias o desinformación.

Y aquí aparece otro elemento que puede cambiar bastante la forma de mirar todo lo ocurrido. Algunos de los denunciantes y protagonistas de esta historia ya estaban interesados en la ufología y los fenómenos paranormales antes de entrar en contacto con determinados organismos o convertirse en testigos, denunciantes o confidentes de terceros. Además, varios se conocían entre ellos precisamente por ese interés. Esto plantea una duda legítima: ¿estamos ante personas que realmente tuvieron acceso a información extraordinaria o ante individuos que interpretaron determinados hechos desde unas creencias que ya tenían previamente?

Incluso si existió una campaña de desinformación, cabe preguntarse si algunos de sus protagonistas fueron elegidos precisamente por su interés en estos temas. Y si realmente participaron en programas confidenciales, ese interés previo también pudo influir en la forma de interpretar aquello que vieron o supieron. Separar lo que una persona sabe de lo que cree saber puede ser, en este contexto, mucho más complicado de lo que parece.

La historia reciente demuestra que el Gobierno estadounidense sabe más de lo que ha contado. Lo que todavía no demuestra es que ese conocimiento conduzca necesariamente a un hangar y a un platillo volante custodiado bajo siete llaves.

Y aquí vuelve a cobrar importancia el cambio de «OVNI» a «UAP». No se trataba simplemente de sustituir una palabra por otra para evitar el viejo estigma asociado a los platillos volantes. También cambió el marco desde el que se analizaba el fenómeno. Un OVNI se asociaba fácilmente con algo «fuera de este mundo». Un UAP, en cambio, podía ser un dron, un prototipo, una aeronave extranjera, un fenómeno atmosférico o cualquier otra cosa que los sensores o los pilotos no hubieran conseguido identificar.

Desde 2017, el Departamento de Defensa y los servicios de inteligencia empezaron a tomarse en serio ese problema de fondo ya señalado: cuántos avistamientos se quedaban sin comunicar por el estigma asociado a la palabra «OVNI», y qué podía esconderse precisamente detrás de esos silencios, desde incursiones reales de drones hasta aeronaves de potencias extranjeras en espacios restringidos.

Por eso, uno de los grandes cambios de estos últimos años no ha sido necesariamente descubrir qué son los OVNIS, sino conseguir, al menos desde 2019, que aquello que no puede identificarse se comunique y se investigue con normalidad. El fenómeno dejó de abordarse principalmente como una cuestión relacionada con «marcianitos verdes» y empezó a tratarse como un problema de defensa, inteligencia y seguridad nacional. Y este cambio ayuda a entender por qué la narrativa UAP ha seguido un camino muy distinto al de la ufología clásica.

Al final, después de tanto ruido, da la impresión de que hemos estado mirando hacia donde nos señalaban. El terremoto mediático ha sido enorme, pero quizá no nos ha ayudado a acercarnos a la pregunta fundamental. Hemos hablado de programas secretos, supuestos encubrimientos, tecnología no humana e incluso cuerpos recuperados. Pero seguimos sin tener una respuesta clara a la cuestión más básica: ¿qué son realmente los OVNIS?

 

EL VERDADERO FENÓMENO OVNI

Hay otro dato que rara vez entra en el debate y que, sin embargo, debería inquietarnos casi tanto como los propios avistamientos: la ausencia de una postura clara por parte del resto del planeta. Ya sea por desconocimiento, indiferencia, temor o simple incapacidad, que ningún otro país haya liderado su propia narrativa sugiere que el fenómeno OVNI quizá desborde nuestras categorías científicas y culturales actuales. Puede que los gobiernos no callen por complicidad ni por unanimidad, sino porque no saben cómo interpretar aquello que están observando o estudiando.

A diferencia de otras amenazas o descubrimientos, estas manifestaciones no encajan en ninguna casilla conocida: ni son una amenaza militar convencional, ni un avance tecnológico identificable, lo que hace casi imposible gestionarlas dentro de estructuras estatales tan rígidas como las tradicionales. El riesgo de generar confusión, pánico o desconfianza institucional podría explicar por qué tantos gobiernos han optado por dar un paso atrás y actuar como si no ocurriera nada.

Tampoco ayuda que el propio método científico esté diseñado para estudiar fenómenos medibles, replicables y bien delimitados, por lo que tiende a incomodarse —o directamente a descartar— todo lo que no puede reproducirse en un laboratorio o cuyas implicaciones hacen saltar por los aires los marcos de comprensión vigentes. Un fenómeno que pulveriza las leyes de la física conocidas, que no responde a patrones inteligibles o que arrastra un inquietante componente psicológico y hasta simbólico, se acerca más al terreno de lo filosófico —incluso de lo sobrenatural— que al puramente tecnológico. Y eso, sencillamente, desarma y asusta a los gobiernos.

Por eso, el mutismo de la mayoría de los países no debería leerse solo como desinterés o subordinación a Estados Unidos, sino como síntoma de una incertidumbre global ante algo que, de momento, no encaja en ninguna parte y que muchos prefieren evitar. De hecho, se tiene constancia de investigaciones oficiales realizadas en distintos rincones del mundo, aunque es muy probable que no hayan arrojado los resultados esperados, precisamente por la naturaleza esquiva y profundamente anómala de estos fenómenos.

Lo poco que sabemos con certeza es que los OVNIs remiten a una realidad más profunda y compleja de lo que nuestras herramientas actuales pueden abarcar. Incluso Estados Unidos, pese a su papel predominante en toda esta historia, parece no tener una comprensión completa del asunto, lo que explicaría buena parte de la confusión que lo rodea.

Quizá el error de fondo sea seguir pensando el fenómeno en términos de «naves» o «seres», tal y como los imaginamos. Podría tratarse, en cambio, de algo que se manifiesta de forma ambigua, errática o incluso adaptativa, y frente a lo cual muchos gobiernos simplemente no saben cómo actuar —o prefieren no lidiar con sus implicaciones culturales, religiosas, filosóficas y militares—. Esa posibilidad explicaría, mejor que cualquier teoría de la conspiración, la falta de una acción internacional coordinada.

Y cabe otra razón, no excluyente: que tras décadas de investigación, muchos gobiernos hayan llegado a una conclusión incómoda. Que, pese a la innegable realidad del fenómeno, detrás de él no haya ni una tecnología recuperable, ni un interlocutor identificable, ni una vía clara de explotación científica o militar. Que se trate, en definitiva, de algo observable pero no utilizable; presente pero no controlable; real pero no instrumentalizable. Y que, ante eso, la opción más cómoda sea sencillamente darle carpetazo.



CLAVES PARA ENTENDER EL PROCESO “UAP 2017”

1.    Desde 2017, la inteligencia estadounidense y el Departamento de Defensa se dieron cuenta de que probablemente había muchos más incidentes con aeronaves desconocidas de los que llegaban a los canales oficiales.

2.    El estigma asociado a los OVNIS hacía que pilotos y militares evitaran informar de ellos, lo que podía ocultar incursiones reales de drones, aviones no tripulados o aeronaves extranjeras en espacios restringidos

3.     Por eso, uno de los grandes cambios de estos últimos años ha sido que esta información comenzó a comunicarse y circular con mucha más normalidad, desde 2019, dentro de los organismos de seguridad.

4.    Desde 2017 ha crecido mucho más el relato sobre los UAP que lo que realmente sabemos sobre ellos.

5.    Poco a poco, el fenómeno ha quedado en segundo plano y ha ganado protagonismo la historia que se ha construido alrededor de él.

6.    Al principio se hablaba de objetos, vídeos, fotografías y datos de sensores. Después, la conversación se desplazó hacia programas secretos, denunciantes y testimonios.

7.    Cada vez importa más quién cuenta algo que las pruebas que puede aportar.

8.    El investigador civil ha perdido protagonismo frente al whistleblower (denunciante) que asegura haber tenido acceso a información reservada.

9.    El problema es que la información de los denunciantes no puede ser comprobada por el público.

10.                          Desde 2017 se han ido acumulando preguntas: AATIP, los vídeos, los programas secretos, las supuestas recuperaciones, Grusch, los materiales, los restos biológicos… pero muchas de estas cuestiones siguen sin resolverse.

11.                          La historia se hace cada vez más grande, pero eso no significa que sepamos más.

12.                          El sistema funciona, en buena medida, con la promesa de que la gran revelación llegará en la próxima ocasión.

13.                          Cada nueva filtración, audiencia o denunciante vuelve a disparar las expectativas, aunque las promesas anteriores sigan sin demostrarse.

14.                          El secreto se ha convertido en una pieza fundamental del relato. Como no podemos ver las pruebas, se nos dice que están clasificadas.

15.                          Y aquí aparece una paradoja porque la falta de pruebas puede terminar utilizándose como argumento para decir que las pruebas están ocultas.

16.                          Las audiencias políticas pueden aumentar enormemente la percepción de importancia del fenómeno sin aportar necesariamente evidencias nuevas.

17.                          Los UAP han dejado de ser solamente un asunto relacionado con los OVNIs y han pasado a formar parte también de la agenda de seguridad nacional de Estados Unidos.

18.                          El cambio de OVNI a UAP no fue solo un cambio de nombre. También cambió la forma de abordar el fenómeno, especialmente desde el ámbito de Defensa.

19.                          Es posible que Estados Unidos tenga mucha más información clasificada sobre determinados incidentes OVNIS de la que conocemos.

20.                          Pero una cosa es que haya información secreta y otra muy distinta que esa información demuestre la existencia de naves extraterrestres en su poder.

21.                          Que un militar, funcionario o antiguo miembro de una agencia diga algo importante no convierte automáticamente su testimonio en una prueba.

22.                          Cuanto más extraordinaria sea una afirmación, más sólida debería ser la prueba que la respalde.

23.                          La nueva narrativa UAP parece haber creado una especie de anomalía controlada, con fenómenos suficientemente extraños como para mantener abierto el misterio, justificar la intervención del Estado e incluso el gasto en su investigación, pero nunca tan extraordinarios como para obligarnos a abandonar por completo las explicaciones convencionales.

24.                          Después de casi diez años, las grandes afirmaciones han crecido mucho más rápido que las pruebas que podemos comprobar.

25.                          Si realmente existieran desde hace décadas numerosas naves extraterrestres y restos biológicos identificados, sería razonable esperar que hubiera aparecido alguna prueba pública capaz de cambiar definitivamente el debate. Hasta ahora no ha ocurrido.

26.                          Los materiales o tecnologías desconocidas podrían tener otros orígenes: tecnología extranjera, proyectos militares estadounidenses u otros fenómenos que todavía no sabemos identificar.

27.                          También es posible que parte de la información esté mezclada con rumores, errores de interpretación o desinformación.

28.                          Incluso cabe plantear una posibilidad más incómoda ya que algunas historias sobre extraterrestres puedan servir como una cortina de humo para ocultar programas militares o de inteligencia reales.

29.                          Por tanto, el secreto puede estar ocultando algo importante sin que necesariamente sean extraterrestres.

30.                          La pregunta debería ser también cuánto de todo este relato está basado en hechos comprobables y cuánto procede de interpretaciones construidas sobre información incompleta, desinformación o creencias personales.

31.                          El sistema UAP puede seguir funcionando durante mucho tiempo sin resolver el misterio, porque ha entrado una dinámica de automatismos, más oficinas, más presupuestos, más sensores, más informes y más legislación.

32.                          En otras palabras, el misterio puede haberse convertido en una estructura administrativa permanente.

33.                          Estamos atrapados en un peligroso bucle: cada cierto tiempo aparece nueva información, pero muchas de las preguntas anteriores siguen sin respuesta. Acumulamos documentos, testimonios e investigaciones, pero apenas resolvemos interrogantes.

34.                          Quizá el gran cambio desde 2017 no haya sido demostrar la existencia de los UAPs, sino convertir la incertidumbre en algo institucional y permanente.

35.                          El gran éxito de la nueva era UAP quizá no haya sido demostrar qué hay detrás de los OVNIs, sino conseguir que el misterio se convierta en una parte permanente de la maquinaria política, militar y administrativa de Estados Unidos.

36.                          También resulta llamativo el silencio de otras grandes potencias. Después de todo lo ocurrido desde 2017 y de la enorme atención mediática internacional, ni China ni Rusia parecen haber querido entrar de lleno en este juego ni disputar a Estados Unidos el protagonismo en una posible revelación sobre vida extraterrestre.

37.                          Es extraño que, si realmente estuviéramos ante algo de semejante importancia, Washington pareciera llevar casi en solitario la voz cantante. ¿Y si la explicación fuera mucho más sencilla? Quizá otros actores, con sus propios servicios de inteligencia, simplemente saben que detrás de todo este ruido no hay nada extraordinario y, por eso, prefieren no entrar al trapo.

38.                          Y quizá la conclusión más desconcertante sea que el propio Gobierno estadounidense tampoco tenga las respuestas definitivas sobre este misterio, porque el fenómeno OVNI podría ser mucho más extraño, escurridizo e inasible de lo que nuestras expectativas nos permiten imaginar y es posible que su naturaleza no encaje fácilmente en ninguna de las explicaciones que estamos acostumbrados a manejar.






JOSE ANTONIO CARAV@CA

Prohibido la reproducción total o parcial del material incluido en el presente blog sin previa autorización del autor. Propiedad de José Antonio Caravaca.

domingo, 20 de septiembre de 2026

GERB: “AATIP FUE PARTE DE UNA SAGA DE DIVULGACIÓN CONTROLADA VINCULADA AL CONSEJO DE SEGURIDAD NACIONAL”







UAP Gerb sostiene que AATIP formó parte de una estrategia de divulgación controlada mucho más amplia, vinculada, según su interpretación, al Consejo de Seguridad Nacional y a James Clapper. Sitúa esta iniciativa entre 2009 y 2017 y considera significativo que coincidiera con otros acontecimientos ocurridos entre 2009 y 2012, como una campaña de la Fuerza Aérea que pretendía llevar determinados programas al ámbito público, las restricciones impuestas a una sesión informativa de MITRE y el rechazo del programa Kona Blue. Para Gerb, podría existir una conexión entre todos estos movimientos y el posterior desarrollo de AATIP.
Según su reconstrucción, AATIP habría funcionado como una cobertura para varias actividades del Consejo de Seguridad Nacional y habría contado con el respaldo de Clapper para una iniciativa de divulgación parcial. Gerb relaciona esa operación con distintos contactos políticos y empresariales. Entre ellos menciona a John Podesta y los intentos, según su versión, de convertir a Hillary Clinton en una eventual «presidenta de la divulgación». También incluye a To The Stars Academy, al general McCasland, personal de Lockheed Martin Skunk Works y, de forma más imprecisa, a posibles miembros de agencias de inteligencia.
Gerb sostiene que el objetivo de ese esfuerzo habría sido realizar operaciones psicológicas, coordinar narrativas y distribuir información parcial sobre el fenómeno OVNI. Al mismo tiempo, considera que la protección de determinados intereses de los programas de legado habría sido una prioridad. No afirma conocer con exactitud la razón de esta estrategia. Una de sus posibilidades es que Clapper y otros responsables de inteligencia consideraran necesario permitir que saliera parte de la información para reducir la presión existente alrededor del fenómeno, pero sin poner en riesgo determinadas ventajas de guerra asimétrica ni los intereses vinculados a esos programas.
El propio Gerb reconoce que estas afirmaciones le han generado críticas. Dice que preguntó personalmente a personas que, según él, estuvieron implicadas en aquel esfuerzo si AATIP había coordinado iniciativas de divulgación con Clapper. Su conclusión es que las respuestas no fueron satisfactorias. Afirma que algunos de los interrogados se negaron a confirmar o desmentir esa relación y que tampoco quisieron responder en ausencia del propio James Clapper. Por eso considera que AATIP sigue siendo uno de los episodios más oscuros de esta historia y utiliza nuevamente su conocida metáfora de la «cebolla», al describirlo como un intento de que una capa del sistema hable de otra desde fuera.
La cronología de Gerb salta entonces a 2017, cuando sitúa la creación de Immaculate Constellation, al que identifica como un programa especial de acceso no reconocido. En su relato, su aparición coincide con los últimos años de AATIP y con la etapa en la que Clapper había sido director de Inteligencia Nacional y, según Gerb, mantenía relación con la estructura de los programas de legado. Afirma que Immaculate Constellation se habría originado dentro del Consejo de Seguridad Nacional.
Gerb describe IMCON como una especie de «guante receptor» capaz de reunir una gran cantidad de información y firmas relacionadas, según su interpretación, tanto con UAP de origen no humano como con posibles vehículos de reproducción. Su función habría consistido en extraer determinados encuentros OVNI de los canales de datos en los que normalmente quedarían registrados. Menciona información procedente de satélites de la NGA y la NRO, sistemas RQ-9 Global Hawk y plataformas de recopilación de inteligencia de señales. Según su relato, todos esos datos terminarían en un repositorio central al que tendrían acceso únicamente determinados miembros autorizados de IMCON y del Consejo de Seguridad Nacional.
Gerb relaciona esta supuesta estructura con las declaraciones de David Grusch sobre sistemas capaces de hacer desaparecer determinados datos de las pantallas de los analistas. También afirma que una persona le permitió conocer información sobre algunas de las firmas que, según él, emiten estos objetos y sobre la forma en que serían rastreados dentro de la arquitectura de inteligencia estadounidense. La idea que plantea es que determinados sistemas de hardware y software podrían estar diseñados para realizar funciones que los propios analistas desconocerían.
Sin embargo, en este punto Gerb introduce una cautela importante. Reconoce que no sabe si esta actividad fue realmente ejecutada en nombre de los llamados programas de legado, aunque afirma que lo considera probable. También sostiene que esos datos nunca habrían estado destinados al conocimiento público y establece una comparación con los vídeos FLIR difundidos oficialmente, que, según su interpretación, sí habrían llegado al público con la autorización de determinados elementos relacionados con esos programas.






JOSE ANTONIO CARAVA@CA

Prohibido la reproducción total o parcial del material incluido en el presente blog sin previa autorización del autor. Propiedad de José Antonio Caravaca.



miércoles, 2 de septiembre de 2026

PROYECTO OVNIS ESTRELLADOS

 



PROYECTO POE (PROYECTOS OVNIS

 ESTRELLADOS)


Desde 1996 llevo elaborando un listado de supuestos OVNIs estrellados, caídos o recuperados en distintos lugares del mundo. Con el paso de los años, la relación ha ido creciendo a medida que aparecían nuevos casos en libros, artículos, archivos y diferentes recopilaciones ufológicas.

Sin embargo, sería exagerado considerar este inventario una estadística fiable del fenómeno. La propia literatura sobre los llamados crash retrievals reúne relatos de muy distinta naturaleza y calidad documental: desde incidentes respaldados por referencias documentales o periodísticas hasta testimonios aislados recogidos por ufólogos, rumores o historias transmitidas muchos años después de los supuestos acontecimientos.

La cantidad de casos registrados, por tanto, no equivale necesariamente a la cantidad de accidentes reales. El listado debe entenderse más bien como una recopilación de relatos y referencias que permite observar la presencia y evolución de este tipo de historias dentro de la literatura ufológica.

Tampoco pretende ser una relación cerrada ni definitiva. Su publicación tiene, precisamente, la intención de poner estos datos a disposición de otros estudiosos, investigadores, aficionados y ufólogos que puedan contribuir a su revisión, corrección y ampliación. Nuevas referencias documentales, casos no incluidos, errores en las fuentes, duplicidades o información que permita confirmar, matizar o descartar alguno de los registros serán siempre bienvenidos. Otro de los objetivos es añadir un breve texto descriptivo a l cada incidente. (email de contacto para colaborar: jacaravaca101@hotmail.com, en asunto poner PROYECTO POE)

En definitiva, se trata de un inventario abierto y en permanente construcción, cuyo valor dependerá también de las aportaciones y del trabajo crítico de quienes decidan revisarlo.

La columna "Ocupantes" utiliza las siguientes abreviaturas basadas en las fuentes:

·      M: Muerto(s)

·      V: Vivo(s)

·      H: Herido(s)

·      H: Humanoide(s)

·      =Z: Nave intacta

·      ?: Desconocido

·      X: Sin información/Sin recuperación de cuerpo reportada


LISTADO


1.- 1864-09-?? | Cadotte Pass, Misuri (EE. UU.) | Noticia periodística original de 1864 sobre un presunto choque/caída. | ? | Artículo periodístico original (1864)

2.- 1884-06-06 | Holdredge, Nebraska (EE. UU.) | Incidente no conclusivo sobre la caída de un objeto. | ? | Prensa histórica / Registros ufológicos

3.- 1884-12-13 | Sorisole, cerca de Bérgamo (Italia) | Supuesta caída o impacto de un objeto desconocido. | ? | Archivos ufológicos italianos

4.- 1897 | Aurora, Texas (EE. UU.) | Accidente. | 1 M | The UFO Encyclopedia (J. Clark, 2010); Dallas Daily News (1897).

5.- 1897-04-19 | Leroy, Kansas (EE. UU.) | Supuesta caída/abducción de ganado (caso controversial / posible broma de Alexander Hamilton). | ? | Prensa local (1897) / Literatura ufológica

6.- 1907 | Burlington, Vermont (EE. UU.) | Reporte de caída/explosión de objeto no identificado. | ? | Registros históricos de EE. UU.

7.- 1908 | Tunguska (Rusia) | Evento Tunguska. | ? | Tunguska: Searching for the Science... (M. Gordin, 2009).

8.- 1910 / 1915 | Apulia (Puglia) (Italia) | Reporte temprano de caída o accidente anómalo. | ? | Archivos ufológicos italianos

9.- 1923 | Quetta (Pakistán) | Supuesto impacto/accidente de un objeto volador. | ? | Literatura ufológica internacional

10.- 1925 | Chevy Chase, Maryland (EE. UU.) | Incidente de caída o aterrizaje forzoso. | ? | Archivos de investigación de EE. UU.

11.- 1925, Septiembre-Octubre | Polson, Montana (EE. UU.) | Supuesto accidente o choque en la zona. | ? | Registros locales de Montana

12.- 1930 | Mandurah, Australia Occidental (Australia) | Caída/recuperación de un objeto no identificado. | ? | Archivos ufológicos australianos

13.- 1933-06-13 | Magenta (Italia) | Nave recuperada. | ? | Gabinetto RS/33; UFO Crash Retrieval at Magenta (R. Pinotti, 2000).

14.- 1934-01-12 | Noroeste de Chubut (Argentina) | Accidente. | ? | Crashs de OVNIs en la Argentina (L. Burgos, 2002).

15.- 1936 | Freiburg (Alemania) | Supuesto accidente. | ? | Hitler’s Flying Saucers (H. Stevens, 2003).

16.- 1938 | Czernica (Polonia) | Supuesto accidente. | ? | Vergeltungswaffen (I. Witkowski, 2003).

17.- 1939–1946 | Spitzbergen (Noruega) | Accidente (reportado en este rango). | ? | Saarbrücker Zeitung (1952); UFO Retrievals (J. Randles, 1995).

18.- 1941 | Goszevo y Dubroski (Bielorrusia, URSS) | Accidente. | ? | KGB UFO Files (A. Anfalov y P. Stonehill, 1998).

19.- 1941 | Oeste de San Diego, California (EE. UU.) | Supuesto accidente. | ? | UFO Crash Retrievals: Search for Proof... (L. Stringfield, 1994).

20.- 1941, Primavera | Cape Girardeau, Misuri (EE. UU.) | OVNI estrellado; recuperación de cuerpos por personal militar. | 3 M | UFO Crash at Cape Girardeau (P. Blake Smith, 2016).

21.- 1941, finales de Abril | Isla Zelyenyi, Río Don, Rostov del Don (Rusia) | Esferas rojas y negras flotando observadas por una estudiante. | X | N.A. Shirokova / Anton Anfalov.

22.- 1941-07-04 | Isla Tinian | Supuesto accidente. | ? | Status Report V: UFO Crash/Retrievals (L. Stringfield, 1989).

23.- 1941, Octubre | Carolinas (Carolina del Norte, EE. UU.) | Posible accidente de objeto metálico redondo. | 1 H | Status Report IV: UFO Crash/Retrievals (L. Stringfield, 1986).

24.- 1942 | Norte de Georgia (EE. UU.) | Nave redonda estrellada en base militar. | 4 V (murieron después) | Status Report III: UFO Crash/Retrievals (L. Stringfield, 1982).

25.- 1944 | Kaneohe, Oahu, Hawái (EE. UU.) | Objeto globular derribado por la Armada. | 1 Femenina (capturada) | Alien Magic (W. Moore, 1990) / Archivos Farish Index.

26.- 1945 | Mataquescuintla (Guatemala) | Supuesto accidente. | ? | Apariciones y Fenómenos Anómalos en Centroamérica (CEUH, 1984).

27.- 1945 | Ubicación no especificada (Reino Unido) | Supuesta recuperación de nave en suelo británico durante/tras la Guerra. | ? | Registros ufológicos del Reino Unido

28.- 1945, Agosto | San Antonio / Valle Oscura, Nuevo México (EE. UU.) | Caso Trinity / Objeto con forma de aguacate estrellado y recuperado. | ? | Trinity: The Best-Kept Secret (J. Vallée y P. Harris, 2021).

29.- 1946 | Suecia (varios lugares) | Incidentes de «ghost rockets»; posibles caídas/impactos. | ? | The Ghost Rockets of 1946 (J. Carpenter); Estado Mayor Sueco (1947).

30.- 1946 (Verano) | Wright Field, Ohio (EE. UU.) | Cuerpos pequeños en hangar junto a un objeto. | 3 o 4 M | Status Report II: UFO Crash/Retrievals (L. Stringfield, 1980).

31.- 1946-07-09 | Lago Barken (Suecia) | Caída de un objeto dentro de la ola de las "Ghost Rockets" (cohetes fantasma). | ? | Estado Mayor Sueco / Archivos AFU

32.- 1946-07-10 | Björkö (Suecia) | Impacto/caída de "cohete fantasma". | ? | Estado Mayor Sueco / Archivos AFU

33.- 1946-07-18 | Lago Mjøsa (Suecia / Noruega) | Objeto precipitado al agua durante la ola de cohetes fantasma. | ? | Archivos militares escandinavos

34.- 1946-07-19 (Mediodía) | Lago Kolmjärv (Suecia) | Caída observada de un objeto en el lago; búsquedas militares sin hallazgos claros. | ? | Estado Mayor Sueco (1946)

35.- 1946-08-12 | Suroeste de Suecia | Incidente de impacto/caída de cohete fantasma. | ? | Archivos AFU

36.- 1946-08-16 | Malmö (Suecia) | Objeto precipitado en la zona urbana/costera. | ? | Estado Mayor Sueco

37.- 1946, Mediados de Octubre | Sur de Suecia | Caída de objeto anómalo al final de la ola de 1946. | ? | Archivos ufológicos suecos

38.- 1947-10-?? | Paradise Valley, Arizona (EE. UU.) | Accidente. | 2 M | Status Report VII: UFO Crash/Retrievals (L. Stringfield, 1994).

39.- 1947 | Great Falls, Montana (EE. UU.) | Accidente. | 3 M | UFO Crash Retrievals (L. Stringfield, MUFON 1978).

40.- 1947 | Cave Creek, Arizona (EE. UU.) | Supuesto accidente. | ? | Top Secret/Majic (S. Friedman, 1996).

41.- 1947, Enero | Reserva India Papago, Arizona (EE. UU.) | Disco (30 pies) recuperado medio hundido en arena. | X | A Secret History of UFO Crashes (R. Wood, 2005).

42.- 1947-05-31 | Socorro, Nuevo México (EE. UU.) | Incidente de caída/recuperación previo al de Roswell. | ? | Archivos ufológicos de EE. UU.

43.- 1947, Julio (Día 9) | Roswell a Fort Worth, Texas (EE. UU.) | Transporte de caja grande (posibles cadáveres). | ? | The Day After Roswell (P. Corso, 1997).

44.- 1947, Julio | White Sands Proving Ground (EE. UU.) | Objeto discoidal (100–150 pies) rastreado y recuperado. | X | Proyectos Sign / Grudge (NARA Record Group 341).

45.- 1947, Julio | Cerca de St. Joseph, Misuri (EE. UU.) | Reporte de objeto estrellado en las semanas del "wave" de 1947. | ? | Prensa local / Archivos de 1947

46.- 1947-07-02 | Roswell, Nuevo México (Rancho Brazel, EE. UU.) | Recuperación de fragmentos. | 6/4 M, H | The Roswell Incident (Berlitz & Moore, 1980); Informe USAF (1994).

47.- 1947-07-02 | Magdalena, Nuevo México (EE. UU.) | Accidente. | 4 M, H | Crash at Corona (S. Friedman & D. Berliner, 1992).

48.- 1947-07-02 | San Agustín, Nuevo México (EE. UU.) | Accidente. | 4 M, H, V | The Crash at Morales: The San Agustin UFO Crash (A. Campbell, 2005).

49.- 1947-07-21 | Tartagal, Salta (Argentina) | Accidente. | ? | Crashs de OVNIs en la Argentina (L. Burgos, 2002).

50.- 1947-07-31 | Isla Maury, Tacoma, Washington (EE. UU.) | Incidente de descarga de material/lluvia de escoria y supuesto accidente (ampliamente debatido/fraude). | ? | Kenneth Arnold / Ray Palmer / Archivos FBI

51.- 1947, Agosto | Reserva Hopi, Arizona (EE. UU.) | Supuesto accidente/recuperación. | ? | The Phoenix Lights Controversy... (B. Maccabee, 1999).

52.- 1947, Octubre | San Diego, California (EE. UU.) | Supuesto accidente. | ? | Status Report IV (L. Stringfield, 1986).

53.- 1948 | White Sands Proving Ground (WSPG) (EE. UU.) | Platillo estrellado. | 5 M | Above Top Secret (T. Good, 1988).

54.- 1948 | Farmington, Nuevo México (EE. UU.) | Nave intacta con agujero recuperada. | 2 M (carbonizados) | Farmington Daily Times (18 de marzo de 1950).

55.- 1948 | Globe, Arizona (EE. UU.) | Accidente. | ? M | Status Report VI (L. Stringfield, 1991).

56.- 1948 | Kingman, Arizona (EE. UU.) | Supuesto accidente y recuperación. | ? | UFO Crash at Kingman (H. Drew, 2014).

57.- 1948 | Durango, Colorado (EE. UU.) | Supuesto accidente. | ? | Behind the Flying Saucers (F. Scully, 1950).

58.- 1948 | Socorro, Nuevo México (EE. UU.) | Supuesto accidente. | ? | The UFO Book: Encyclopedia of the Extraterrestrial (J. Clark, 1998).

59.- 1948-03-25 | Aztec, Nuevo México (EE. UU.) | Accidente de platillo y recuperación de cuerpos. | 14/12 M | Behind the Flying Saucers (F. Scully, 1950); The Aztec UFO Crash (2012).

60.- 1948, Julio 7 | Nuevo León (México) / Laredo, Texas | Disco estrellado recuperado por tropas de EE. UU. | 1 M | Crashes of Fillmore: The Laredo UFO Crash (N. Torres, 2008).

61.- 1948, Agosto | Laredo, Texas (EE. UU.) | Supuesto accidente; distingo del incidente de julio. | ? | MUFON Journal (No. 210, 1985).

62.- 1949-01-30 | Roswell, Nuevo México (EE. UU.) | Accidente. | 1 V | The Roswell Legacy (J. Marcel Jr., 2009).

63.- 1949-05-03 | Santiago del Estero (Argentina) | Accidente. | ? | Crashs de OVNIs en la Argentina (L. Burgos, 2002).

64.- 1949-06-12 | Loreto, Santiago del Estero (Argentina) | Accidente. | ? | Crashs de OVNIs en la Argentina (L. Burgos, 2002).

65.- 1949-08 | Death Valley, California (EE. UU.) | Supuesto accidente. | ? | Los Angeles Times (19 de agosto de 1949).

66.- 1950 | Desierto de Mojave, California (EE. UU.) | Supuesto accidente. | ? | Majestic-12 and the Mojave Retrieval (R. Wood, 2005).

67.- 1950 | Bahía Blanca (Argentina) | Supuesto accidente. | ? | Crashs de OVNIs en la Argentina (L. Burgos, 2002).

68.- 1950 (Antes de) | Cerca de Ciudad de México (México) | Reporte de segunda mano sobre la recuperación de un objeto. | ? | Literatura ufológica mexicana

69.- 1950-02-10 | Copenhague (Dinamarca) | Un agricultor presenció la explosión y caída de un OVNI. | ? | Prensa y archivos daneses

70.- 1950, Marzo | Nuevo México (EE. UU.) | Mención en memorándum del FBI (Memorándum Guy Hottel) sobre la recuperación de 3 platillos. | 9 M | Memorándum FBI (Guy Hottel, 1950)

71.- 1950-03-26 | Apizaco, Tlaxcala (México) | Supuesto accidente. | ? | Los OVNIs en México (P. Ferriz Santacruz, 1978).

72.- 1950, Abril | Argentina | Caída de objeto; se reportó que los cuerpos habían desaparecido al día siguiente. | ? M | Registros ufológicos sudamericanos

73.- 1950, Junio 12 | Indio Guerrero, Texas (EE. UU.) | Accidente. | ? | Status Report III (L. Stringfield, 1982).

74.- 1950, Julio 22 | Tres Isletas, Chaco (Argentina) | Accidente. | ? | Crashs de OVNIs en la Argentina (L. Burgos, 2002).

75.- 1950, Julio | Del Rio, Texas / México | Nave accidentada recuperada por la Fuerza Aérea. | 1 M | The Del Rio UFO Crash (N. Torres & R. Uriarte, 2007).

76.- 1951 | Sierra Madre (México) | Supuesto accidente. | ? | Status Report V (L. Stringfield, 1989).

77.- 1952 | Ubicación desconocida, Nuevo México (EE. UU.) | Platillo metálico estrellado. | M (4.5 pies) | The Roswell Report (R. Weaver, USAF, 1995).

78.- 1952 | Spitzbergen (Noruega) | Accidente alegado y recuperación. | ?-2 M | Stuttgarter Tageblatt (1952); Flying Saucer Review (1955).

79.- 1952 | Alemania (Mar del Norte) | Accidente. | ? | UFOs over Germany (I. von Ludwiger, 1998).

80.- 1952 | Washington D.C. (EE. UU.) | Incidente incluido como supuesto accidente/caída. | ? | Flying Saucers from Outer Space (D. Keyhoe, 1953).

81.- 1952-07-23 | Pueblo, Colorado (EE. UU.) | Incidente reportado de choque (admitido posteriormente como fraude/hoax). | ? | Prensa local / Registro USAF

82.- 1952, Agosto | Ohio (EE. UU.) | Supuesto accidente/recuperación de restos. | ? | Archivos de investigación de EE. UU.

83.- 1952-08-14 | Ely, Nevada (EE. UU.) | Accidente. | 16/12 M | Archivos de Timothy Good (Need to Know, 2006).

84.- 1952-09-10 | Albuquerque, Nuevo México (EE. UU.) | Accidente. | 3 M | Status Report I (L. Stringfield, 1978).

85.- 1953 | Fort Polk, Luisiana (Camp Forsyte, EE. UU.) | Objeto con forma de huevo estrellado. | 1 M, 3 H (fallecieron) | UFO Crash/Retrievals: Search for Proof (L. Stringfield, 1994).

86.- 1953 | Sudáfrica (cerca de Johannesburgo) | Accidente confirmado por inteligencia. | X | UFOs: The Secret History (M. Hesemann, 1998).

87.- 1953 | Arizona (Indeterminado, EE. UU.) | Cuerpos vistos en Wright-Patterson AFB. | 3 M | Wright-Patterson AFB Case Files (R. Fowler, 1981).

88.- 1953 | White Sands Proving Ground (EE. UU.) | Platillo estrellado, cuerpos encontrados fuera. | 4 M | Status Report I (L. Stringfield, 1978).

89.- 1953 | Brady, Montana (EE. UU.) | Recuperación de cuerpos y nave por parte del ejército. | ? M | Archivos de investigación de EE. UU.

90.- 1953-04-18 | Suroeste de Arizona (EE. UU.) | Accidente. | 4 M | Status Report II (L. Stringfield, 1980).

91.- 1953-05-20 | Kingman, Arizona (EE. UU.) | Nave ovalada estrellada. | 1 M | Testimonio A. Stansel (F. Werner) en Status Report I (1978).

92.- 1953-05-20 | Oeste de Utah (EE. UU.) | Incidente de choque registrado en el desierto. | ? | Registros de EE. UU.

93.- 1953-06-19 | Laredo, Texas (EE. UU.) | Accidente. | 4 M | The Laredo UFO Crash (N. Torres & R. Uriarte, 2008).

94.- 1953-10-13 | Dutton, Montana (EE. UU.) | Accidente. | 4 M | Status Report IV (L. Stringfield, 1986).

95.- 1953-10-31 | Venado Tuerto, Santa Fe (Argentina) | Accidente. | ? | Crashs de OVNIs en la Argentina (L. Burgos, 2002).

96.- 1953-11-27 | Paso de los Libres, Corrientes (Argentina) | Accidente. | ? | Crashs de OVNIs en la Argentina (L. Burgos, 2002).

97.- 1954 | Mattydale, Nueva York (EE. UU.) | Supuesto accidente. | ? | Syracuse Post-Standard (1954); registros NICAP.

98.- 1954 | Bandelier, Nuevo México (EE. UU.) | Supuesto accidente. | ? | Status Report VII (L. Stringfield, 1994).

99.- 1954-04-12 | Nuevo México (EE. UU.) | Disco estrellado (40–50 pies). | 4 M (fuera), 2 M (dentro) | Status Report III (L. Stringfield, 1982).

100.- 1954-11-08 | Paso de los Libres, Corrientes (Argentina) | Accidente. | ? | Crashs de OVNIs en la Argentina (L. Burgos, 2002).

101.- 1955-09-?? | Cerro Macón, Salta (Argentina) | Accidente. | ? | Crashs de OVNIs en la Argentina (L. Burgos, 2002).

102.- 1955 | Kazajistán (URSS) | Accidente. | 1 =Z | UFOs in the USSR (P. Stonehill & P. Mantle, 1998).

103.- 1955 | Birmingham, Alabama (EE. UU.) | Supuesto accidente. | ? | Project Blue Book Case Files (NARA Roll 12).

104.- 1955 | Västra Norrland (Suecia) | Supuesto accidente. | ? | Swedish UFO Bulletin (AFU, Suecia).

105.- 1955-05-05 | Brighton (Inglaterra) | Accidente. | 4 M | The Flying Saucer Conspiracy (D. Keyhoe, 1955).

106.- 1957 | Ubatuba (Brasil) | Supuesta caída/explosión; recuperación de fragmentos. | ? RESTOS | Flying Saucers... (A. Michel, 1958); APRO Bulletin (1957).

107.- 1957 | Reasty Hill, Scarborough (Inglaterra) | Supuesto accidente. | ? | Yorkshire UFO Society / BUFORA (1960).

108.- 1957 o 1958 | Clovis, Nuevo México (EE. UU.) | Objeto grande (150–160 pies) estrellado. | X | Status Report V (L. Stringfield, 1989).

109.- 1957-07-18 | Carlsbad, Nuevo México (EE. UU.) | Nave circular estrellada. | 4 M (quemados) | Status Report IV (L. Stringfield, 1986).

110.- 1957-08-21 | Los Corrales, Entre Ríos (Argentina) | Accidente. | ? | Crashs de OVNIs en la Argentina (L. Burgos, 2002).

111.- 1958 | Este de Hué (Vietnam) | Disco de 9 m (IRC-10) recuperado por Marines. Dos tripulantes muertos por campesinos. Trasladado en portaaviones a San Francisco. | 2 M | Sgt. Charlie S., William Hamilton III (Alien Magic).

112.- 1958/1959 | Campo de Pruebas de Woomera, Australia Meridional (Australia) | Esfera metálica de 84 cm recuperada y enviada a la Base Wright-Patterson. Análisis reveló magnesio de alta pureza. | X | Gil Carlson (Blue Planet Project), APRO.

113.- 1958–1959 | Woomera (Australia) | Supuesto accidente. | ? | The UFO Experience in Australia (B. Chalker, 1996).

114.- 1958 | Desierto de Utah (EE. UU.) | Supuesta caída o hallazgo de estructura estrellada. | ? | Registros de EE. UU.

115.- 1958-02-09 | Cerca de San Kamphaeng, Chiang Mai (Tailandia) | Objeto en llamas cayó en las montañas produciendo temblores. Expedición conjunta investigó el sitio. | X | Timothy Green Beckley (MJ-12 and the Riddle of Hangar 18).

116.- 1958-04-01 | Zona de Neuquén (Argentina) | Accidente. | ? | Crashs de OVNIs en la Argentina (L. Burgos, 2002).

117.- 1958-06-01 | Fordo de Alta (Noruega) | Aparato con forma de caza delta cayó al agua a 70 m de profundidad. Búsqueda infructuosa por la fragata KNM Arendal y el submarino KNM Sarpen. | X | Ole Jonny Braenne, Bjørn Taraldsen.

118.- 1959 | Gdynia (Polonia) | Supuesto accidente. | ? | UFOs Behind the Iron Curtain (I. Hobana & J. Weverbergh, 1974).

119.- 1959 | Wormer/Amsterdam (Países Bajos) | Supuesto accidente. | ? | Archivos del Dutch UFO Research Network (NOBOVO).

120.- 1959 (Sin fecha) | Norte de Roma (Italia) | Reporte sobre la recuperación de un objeto o restos. | ? | Archivos ufológicos italianos

121.- 1960 | Noreste de Portales, Nuevo México (EE. UU.) | Disco sumergido en un lago y trasladado a un hangar en la Base Aérea Cannon. Tras un estudio preliminar previo a su envío a Wright-Patterson o Groom Lake, la nave salió volando repentinamente fuera del hangar a gran velocidad. | X | MUFON CMS

122.- 1960s | Aguas de la costa de España | Reportes de caídas/objetos sumergidos frente a las costas españolas. | ? | Archivos ufológicos españoles

123.- 1960, Marzo | New Paltz, Nueva York (EE. UU.) | Autoridades locales capturaron a un pequeño humanoide fuera de su nave mientras dos copilotos escapaban. La entidad fue entregada a la CIA y falleció 28 días después. | 1 M / 2 V | List of Crashed UFOs / Hudson Valley UFO Sightings (P. Imbrogno, 1987)

124.- 1960, Marzo | Provincia de Saskatchewan (Canadá) | Disco de 10-12 m estrellado en un pantano. Se recuperaron 2 cuerpos de aspecto humano en el exterior, muertos por envenenamiento por radiación. Trasladados a la Base Aérea Minot (Grand Forks) y luego a Wright-Patterson, se halló a un tercer ocupante con vida de 1.70 m, piel bronceada y orejas puntiagudas ("Hank"), que falleció meses después tras exámenes médicos. Afirmó provenir de Tau Ceti. | 2 M / 1 V | Forest Crawford (UFO Journal of Facts, 1991), Anton Anfalov

125.- 1960, Marzo | Área del Río Fraser, Columbia Británica (Canadá) | Objeto circular de 200 yardas (180 m) de diámetro "Sasquatch" (barco del cielo) cayó sobre un lago, se elevó y se estrelló en el río Fraser y en la vegetación. Emitía un resplandor nocturno. | X | Flying Saucer Review (Vol. 6 No. 4, 1960), UFOBC

126.- 1960-04-05 | Beira (Mozambique) | Objeto silbante de color naranja cruzó el cielo y aterrizó. Salieron 4 pequeños seres que corrieron hacia el bosque antes de que el objeto explotara. | 4 V | APRO Bulletin (7/60), HUMCAT 1960-1

127.- 1960-06-11 (02:00 h) | Entre Barstow y Baker, California (EE. UU.) | Gran objeto circular y plano de luz azul brillante que descendió sobre la Autopista 15. Impactó tras una cresta levantando el vehículo de la testigo con la onda de choque. Autoridades militares afirmaron desconocer el suceso o lo atribuyeron a una pequeña avioneta. | X | NUFORC

128.- 1960-06-22 (Tarde) | Lago Clan, Territorios del Noroeste (Canadá) | Objeto con radios o brazos cayó al lago girando a gran velocidad y quemando la vegetación acuática. La Policía Montada (RCMP) investigó y confirmó un canal de 4 x 12 m despejado de cañas y de mayor profundidad en el punto de impacto. | X | Archivos RCMP / Canada’s UFOs "The search for the Unknown"

129.- 1960-09-23 (21:35 h) | Costa de Labrador (Canadá) | Barco canadiense reportó un objeto cilíndrico con escotillas iluminadas que cayó al océano y se hundió. | X | Jacques Vallée (Passport to Magonia), Archivos USAF

130.- 1961 (Noche) | Cerca de Youngstown / Ravenna, Ohio (EE. UU.) | Suboficial de la USAF trasladado en autobús con cristales blindados a una cantera aislada en Ohio. Custodió un disco estrellado apoyado de lado con marcas de quemaduras en su circunferencia inferior. | X | Leonard Stringfield (notas de dictado de Warren Nicholson, 1978)

131.- 1961 | Timmensdorfer (Alemania) | Accidente. | 12 M | Status Report III (L. Stringfield, 1982)

132.- 1961 | Lago Onega (URSS) | Supuesto accidente. | ? | Soviet UFO Files (P. Stonehill, 1998)

133.- 1962 | Sur de Alamogordo / Base Holloman, Nuevo México (EE. UU.) | Disco de 20 m de diámetro rastreado por radar estrellado a 145 km/h en el desierto. En su interior se recuperaron 2 seres de 1 m con piel gris rosada, cabezas grandes y monos de una pieza, trasladados a un hospital universitario. | 2 M | Gil Carlson (Blue Planet Project) / Status Report VI (L. Stringfield, 1991)

134.- 1962 | Siberia (Rusia) | Disco estrellado recuperado por las autoridades. La tripulación, compuesta por varios seres altos de aspecto humano, fue evacuada por otro disco en una misión de rescate antes de la llegada de los militares. | Varias V | Anton Anfalov

135.- 1962-03-05 (Noche) | Región de Kokchetav (Kazajistán, URSS) | Disco plateado de 5.7 m partido a la mitad y quemado tras ser atravesado por un haz de energía en el aire. La fuerza aérea soviética recuperó 150-170 kg de restos con asientos para 3 tripulantes enanos (1 m). Los fragmentos emitieron radiación y fueron trasladados a Kapustin Yar. | 3 V / ? | Col. Vladimir Mazanuyk, Anton Anfalov, Lenura Azizova

136.- 1962-04-18 | Cerca de Eureka / Las Vegas, Nevada (EE. UU.) | Objeto detectado por radar cruza varios estados provocando el envío de cazas interceptores. Aterrizó cerca de Eureka provocando un apagón general en el pueblo, despegando momentos después antes de perderse cerca de la Base Aérea Nellis. | X | Proyecto Libro Azul (Caso Base Nellis); Las Vegas Sun; Gil Carlson (Blue Planet Project)

137.- 1962, Finales de abril / Mayo | Lago Brookville, Condado de Union, Indiana (EE. UU.) | Disco de 4.5 m de diámetro estrellado tras un incendio eléctrico a bordo. Recuperados 3 seres de 1 m quemados con piel marrón grisácea, ojos negros, manos de 3 dedos con garras y trajes con un emblema de pájaro. Nave y cuerpos llevados a Wright-Patterson. | 3 M | Leonard Stringfield (Status Report III), Anton Anfalov

138.- 1962, Mayo | Richmond, Indiana (EE. UU.) | Un empleado de AVCO Manufacturing ingresó en una sección secreta arrendada por la Indiana Ordnance Company y observó 3 cuerpos de 1 m heridos/quemados sobre mesas con piel cuero grisácea y manos de 3 dedos. Fue sedado por hombres de negro e interrogado por militares. | 3 M | Donald L. Worley (UFO Files #1)

139.- 1962, Verano | Norte de Nuevo México (EE. UU.) | Objeto con forma de dos platillos unidos cayó dejando una zanja en la tierra. Dos cuerpos pequeños vestidos con trajes plateados ajustados fueron retirados en una furgoneta y trasladados junto a la nave a la Base Aérea Holloman. | 2 M | Kevin D. Randles (History of UFO Crashes)

140.- 1962, Primera semana de junio | Canterbury, New Hampshire (EE. UU.) | Un granjero (exfrancotirador militar) mató de un disparo en la cabeza a dos humanoides calvos con monos verdes fuera de un platillo intacto. Unidades conjuntas del Ejército y las Fuerzas Aéreas recuperaron la nave operativa y los cuerpos. | 2 M | Ralph Hutchinson

141.- 1962, Julio | Ayo-Ayo, Potosí (Bolivia) | Disco de 10 m estrellado en un barranco. Operación conjunta entre la CIA y la USAF (Proyecto Pounce) recuperó la nave y los cuerpos de 2 grises enanos con cabezas periformes y manos de 4 dedos. La nave fue trasladada a EE. UU. (S-4, Nevada). | 2 M | Scott Corrales, Anton Anfalov, Lenura Azizova

142.- 1962, Octubre (Noche) | Cerca de la Base Naval Belgrano, Buenos Aires (Argentina) | OVNI luminoso estrellado. Restos y ocupantes recuperados por un equipo militar de EE. UU. que aterrizó en Bahía Blanca. Un médico militar argentino presenció los cuerpos trasladados al hospital de la base naval. | X / M | Eugenio Tait, Richard Hall (NICAP)

143.- 1963 | White Sands, Nuevo México (EE. UU.) | Supuesto derribo/impacto y recuperación de restos. | ? | Status Report II (L. Stringfield, 1980)

144.- 1963-07-16 | Charlton, Wiltshire (Inglaterra) | Cráter misterioso y marcas de impacto atribuidas a un objeto caído ("Charlton crater"). | X | BUFORA / Prensa británica (1963)

145.- 1963, Agosto | Océano Atlántico Sur | Barco de rastreo de misiles Titan localizó una cápsula de escape cuadrada de 1.8 m perteneciente a una nave mayor. En su interior hallaron 3 humanoides muertos de 1 m, sin pelo, de tez oliva y manos de 4 dedos. Trasladados a un submarino nuclear Polaris. | 3 M | CSETI

146.- 1963-10-31 (14:30 h) | Río Peropava, cerca de Iguape, São Paulo (Brasil) | Disco brillante de 5 a 6 m chocó contra un árbol y cayó sumergiéndose en el río. La turbulencia y el lodo impidieron a buzos e investigadores recuperar la nave. | X | John Macklin (Orbits of The Unknown)

147.- 1963, Diciembre (Noche) | Cherry Point, Carolina del Norte (EE. UU.) | Cabo de Marines trasladado a un hangar secreto para custodiar una nave plateada con forma de hamburguesa de 12 m de ancho por 4.5 m de alto. Intentos de perforar la superficie con brocas de diamante y láseres fracasaron. Fue trasladada en un camión de plataforma. | X | Leonard Stringfield, Michael Schratt

148.- 1963-12-10 (Noche) | RAF Cosford, Wolverhampton (Inglaterra) | Dos miembros de la RAF observaron un objeto con cúpula caer tras un hangar. El objeto proyectó un haz verde sobre la pista antes de desaparecer. Días después aterrizó un gran avión de transporte para cargar material bajo secretismo. | X | Informes de la RAF / Investigaciones locales

149.- 1964 | Socorro, Nuevo México (EE. UU.) | Supuesto accidente. | ? | Informe Lonnie Zamora; Project Blue Book (Case #8766)

150.- 1964-11-10 | Fort Riley, Kansas (Camp Forsyte, EE. UU.) | Objeto en forma de platillo/pan estrellado. | 9 M | Status Report V (L. Stringfield, 1989)

151.- 1964-11-24 | Tío Pujio, Córdoba (Argentina) | Accidente. | ? | Crashs de OVNIs en la Argentina (L. Burgos, 2002)

152.- 1965 | Irapuato (México) | Supuesto accidente. | ? | Fenómeno OVNI en México (H. Escobar Sotomayor, 1992)

153.- 1965 | San Miguel, Buenos Aires (Argentina) | Reporte de caída o impacto anómalo. | ? | Luis Burgos / Fenómenos aéreos Argentina

154.- 1965-01-01 | Villa María, Córdoba (Argentina) | Accidente. | ? | Crashs de OVNIs en la Argentina (L. Burgos, 2002)

155.- 1965-01-13 | Lavalle, Mendoza (Argentina) | Accidente. | ? | Crashs de OVNIs en la Argentina (L. Burgos, 2002)

156.- 1965-05-10 | Lucio Mansilla, Córdoba (Argentina) | Accidente. | ? | Crashs de OVNIs en la Argentina (L. Burgos, 2002)

157.- 1965-05-24 | Cerro La Guayquería, Mendoza (Argentina) | Accidente. | ? | Crashs de OVNIs en la Argentina (L. Burgos, 2002)

158.- 1965-12-09 | Kecksburg, Pensilvania (EE. UU.) | Objeto forma de bellota/campana; recuperación militar. | 4 V | Kecksburg: The Untold Story (S. Gordon, 2002); NASA FOIA

159.- 1966 | Punta Arenas (Chile) | Supuesto accidente. | ? | Los OVNIs y la Defensa Nacional (J. Lonzoy, 1979)

160.- 1966–1968 | Área de Tres Estados (OH, IN, KY, EE. UU.) | Múltiples accidentes. | 3 M, 1 =Z | Status Report III (L. Stringfield, 1982)

161.- 1966-03-18 | Golfo San Jorge, Chubut (Argentina) | Accidente. | ? | Crashs de OVNIs en la Argentina (L. Burgos, 2002)

162.- 1966-03-21 | Hillsdale/Dexter, Míchigan (EE. UU.) | Nave grande aterrizó en pantano (despegó luego). | X | Informe Dr. J. Allen Hynek (1966); MUFON Journal

163.- 1966-06-17 | Elista, Cáucaso (URSS) | Accidente. | ? | UFO Files of the Soviet Navy (V. Azhazha, 1999)

164.- 1966-10-27 | Noreste de Arizona (EE. UU.) | Accidente. | 1 M | Status Report IV (L. Stringfield, 1986)

165.- 1967, Enero | Suroeste de Misuri (EE. UU.) | Disco de 40 pulgadas (1 metro) estrellado/recuperado. | X | Archivos de investigación de EE. UU.

166.- 1967-10-04 | Shag Harbour, Nueva Escocia (Canadá) | Objeto en el agua; sin recuperación confirmada. | ? | Dark Object (D. Ledger & C. Styles, 2001); Informes RCMP

167.- 1968 | Nellis AFB, Nevada (EE. UU.) | OVNI aterrizó (no estrelló). | X | Secrets of Area 51 and Nellis Range (D. Darlington, 1997)

168.- 1968 | Cerca de Big Spring, Texas (EE. UU.) | Objeto discoidal aterrizó cerca de instalación militar. | X | MUFON Field Investigator Manual (Caso #3412)

169.- 1968-02-12 | Orocué (Colombia) | Objeto estrellado; versión oficial estadounidense lo atribuyó a "basura espacial/satélite". | ? | Prensa colombiana / Informes oficiales

170.- 1968-11-29 | Urales, Sverdlovsk (URSS) | Accidente. | ? | Secret KGB UFO Files (ATI/TNT, 1998)

171.- 1969 | Lago Whitewater, Indiana (EE. UU.) | Nave de "dos hombres" estrellada por fallo eléctrico. | 2 H | Status Report V (L. Stringfield, 1989)

172.- 1969, 5 de enero (12:00 h) | Cerca de Haltwhistle, Northumberland (Inglaterra) | D. Robson afirmó haber localizado en un pantano un disco plateado de 30 metros de diámetro que vio caer previamente en diciembre. Aseguró entrar y ver equipos funcionando sin tripulación antes de que la nave se hundiera. Posteriormente admitió ante la policía que inventó la parte del hallazgo en el pantano. | X | Andy Roberts / D. Robson

173.- 1969, Enero (Noche) | San Vicente, Buenos Aires (Argentina) | Caída de un objeto luminoso a 400 metros de la finca de Domingo Mercante. Se recuperó una roca muy ligera, caliente y extremadamente perfumada con el terreno chamuscado. Al cortarla, la pieza presentó una estructura esponjosa de tono marfil y bordes rosados; fue enviada a analizar a laboratorios militares. | X | Turismo Entre Ríos / Americo Barrios

174.- 1969-02-06 | Sierra de la Ventana, Buenos Aires (Argentina) | Accidente. | ? | Crashs de OVNIs en la Argentina (L. Burgos, 2002)

175.- 1969, 19 de abril | Parque Nacional Grandes Dunas, Colorado (EE. UU.) | Disco volador forzado a aterrizar por cazas militares y estrellado en las dunas, presenciado por dos arqueólogos. Al día siguiente, una facción militar no identificada empleó siete vehículos semioruga para retirarlo. | X | Christopher O’Brien

176.- 1969, 16 de mayo | Mamone, Onani, Cerdeña (Italia) | Objeto romboidal de color rojo fuego de 160 m de perímetro volando a 5.000 km/h. Produjo silbidos e interferencias de radio ante cuatro jóvenes. Días después se hallaron fragmentos de un material desconocido similar al plomo pero ligero como el papel. | 4 V | Pier Giorgio Murgia

177.- 1969, Verano (14:00 h) | Cerca de Liberal, Missouri (EE. UU.) | Pequeña nave metálica estrellada y brillante en rojo tras emitir humo y olor a incendio eléctrico. Stephen Ernest Smith vio varios cuerpos con trajes blancos, uno de los cuales jadeaba en el suelo y emitía un haz rojo en zigzag mientras se movía hacia él. La zona presentó vegetación quemada y árboles derribados. | Varias M / V | Stephen Ernest Smith

178.- 1969, Principios de agosto | Nalchik, República Autónoma de Kabardia-Balkaria (Rusia) | Objeto derribado por misiles S-75 tras fallar su campo protector. Se activó un mecanismo de autodestrucción, el área fue acordonada por militares y dos tripulantes de aspecto nórdico (altos y rubios) con monos cerrados lograron escapar. | 2 V | Eduard Agon y Anton Anfalov

179.- 1969, 8 de noviembre | Liverpool, Merseyside (Inglaterra) | Objeto con forma de disco plateado de unos 6 metros de diámetro estrellado cerca de Speke. Años más tarde se afirmó que contenía cámaras avanzadas, micropropulsores silenciosos y circuitos electrónicos fechados en el siglo XXI. | X | Tom Slemen

180.- 1971, Verano | California City, California (EE. UU.) | Objeto forma de bellota/hongo estrellado. | X | Archivos de investigación de CUFOS

181.- 1972 | Cerca de Smolyaninovo, Shkotovsky, Primórie (Rusia) | Disco derribado por militares soviéticos. Un humanoide capturado en la taiga por Marines del Pacífico tras días de búsqueda. | 1 V / ? | Cap. Stanislav Frantsevich Kotsubskiy, Anton Anfalov

182.- 1972 | Base Aérea Wright-Patterson, Ohio (EE. UU.) | Policía militar conducido a ciego a cámara subterránea con 3 cuerpos de 1.2 m congelados en cristal, con vello en la cabeza. | 3 M | Leonard Stringfield (notas de dictado)

183.- 1972 | Saint-Genis-Pouilly, Ain (Francia) | Disco estrellado en colinas rocosas provocó incendio de 40 acres. Fragmentos enviados a París bajo secreto militar. | X | Eduard Agon, Anton Anfalov

184.- 1972 | Sahara / Marruecos | Supuesto accidente. | ? | UFO Crash Retrievals in Africa (Gaddis Research, 1978)

185.- 1972-03-18 | Cerca de Sisteron, Alpes-de-Haute-Provence (Francia) | Objeto en forma de disco de color rojo-anaranjado se estrelló en una ladera montañosa junto al río Durance, provocando incendios de matorral en unas 16 hectáreas; investigado por Olivier Rieffel y Jean Sider. | ? | Status Report V (L. Stringfield, 1989)

186.- 1972, Abril | Cerca de Ton Li Sap (Camboya) | Nave esférica enfrentada por el Ejército de EE. UU. | Varias bajas | Status Report VI (L. Stringfield, 1991)

187.- 1972-06-03 | Cerca de Yalta, Península de Crimea (Ucrania / zona ocupada) | Objeto cigarriforme cayó en la sierra, intentó despegar varias veces emitiendo ondas de calor hasta lograrlo. | X | Dzen.ru (Base alienígena en Ayu-Dag)

188.- 1972-10-19 | Lago Kalgansir, Taskent (Kazajistán) | Disco sumergido en el lago tras caer ocupantes. Autopsia en Taskent a un ser de 1.4 m con 6 dedos y sangre densa negra, trasladado a Moscú. | 1 M | Jean Francis Crolard, Anton Anfalov, Lenura Azizova

189.- 1973-01-23 | Norte de Gales (Reino Unido) | Explosión anómala extremadamente ruidosa registrada por sismólogos de la Universidad de Edimburgo a 96 km del punto de explosión (laderas de Cader Bronwen), atribuida por muchos a un meteorito. Varios testigos reportaron objetos anómalos: una esfera luminosa alargada descendiendo rápidamente 1.5 horas después (Ken Haughton); un objeto “con forma de erizo” el día anterior (John Lewis); y un disco multicolor dividido en cuatro secciones (rojo, verde, amarillo y púrpura) observado esa tarde por la familia Upton, que desapareció tras ocultarse detrás de una nube. Le siguieron avistamientos menores de objetos oblongos o discoidales con luces multicolores parpadeantes. | X | FSR Case Histories, Supplement 18, February 1974 pp. 8-9 (ed)

190.- 1973 | Montañas Troodos (Chipre) | Patrulla británica derribada por onda de choque y luz azul. Búsqueda militar de restos con fragmentos dorados; soldados amenazados de fusilamiento e interrogados. | X | UFO Monthly (#16, 2005), Tom Clarke

191.- 1973 | Base Aérea Wright-Patterson, Ohio (EE. UU.) | Sargento conducido a ciego para custodiar 3 cuerpos de 90 cm con grandes cabezas sobre una mesa. | 3 M | Leonard Stringfield (Caso #3420)

192.- 1973, Mayo | Achar, Tacuarembó (Uruguay) | Esfera roja cayó tras explosión dejando cráter de 12 m con marcas de ruedas y polvo blanco. Análisis de restos reveló 84.7% de aluminio. | X | Luis Burgos, Ing. Alfredo C. González (UNLP)

193.- 1973-05-04 | Desierto de Taklamakan, Xinjiang (China) | Disco de 8-10 m estrellado y trasladado a Lop Nur. Recuperados dos cuerpos de enanos grises. Proyecto de ingeniería inversa bajo Mao Zedong. | 2 M | Commander X, Anton Anfalov

194.- 1973-07-10 | Arizona (EE. UU.) | Accidente. | 5 M | Status Report III (L. Stringfield, 1982)

195.- 1973, Septiembre | Playa Conchán, Villa El Salvador (Perú) | Colisión en el aire entre nave naranja y esfera. La esfera cayó al mar, emergió al día siguiente y huyó. Intervención militar y de hombres de negro. | X | Anthony Choy, José Fernández Roa

196.- 1973, Septiembre | Océano Pacífico (cerca de Hawái) | Objeto derribado por misil de la Marina. | X | Clear Intent (L. Fawcett & B. Greenwood, 1984)

197.- 1973-10-02 | Lago Rainbow, Derry, New Hampshire (EE. UU.) | Objeto en forma de disco cayó al lago mientras otro huía. Buzos de rescate buscaron sin éxito en aguas turbias. | X | Mysterious Universe, Policía de Derry

198.- 1973, Noviembre | Desierto del sureste de California (EE. UU.) | Disco de 15 m con espacio interior expandido estrellado. Tres cuerpos grises con sangre de cobre trasladados a 29 Palms y luego a Wright-Patterson. | 3 M | Preston B. Nichols, Peter Moon (Encounter in The Pleiades)

199.- 1974 | Carbondale, Nueva Jersey (EE. UU.) | Supuesto accidente. | ? | MUFON Journal (No. 89, 1974)

200.- 1974 | Llandrillo, Clwyd (Gales, Reino Unido) | Incidente de las montañas Berwyn; fuerte impacto y luces en la montaña con despliegue militar. | ? | Investigaciones británicas / Caso Berwyn Mountains

201.- 1974-05-17 | Chili, Nuevo México (EE. UU.) | OVNI estrellado/recuperado y trasladado a la Base Aérea Kirtland. | ? | Archivos ufológicos de Nuevo México

202.- 1974-08-25 | Coyame, Chihuahua (México) | Disco colisionó en el aire y se estrelló. | X (militares MX muertos) | Mexico's Roswell: Chihuahua UFO Crash (N. Torres, 2008)

203.- 1975-01-10 | San Rafael, Mendoza (Argentina) | Accidente. | ? | Crashs de OVNIs en la Argentina (L. Burgos, 2002)

204.- 1975, Primavera | Frontera Ohio/Míchigan (EE. UU.) | Nave alienígena estrellada. | 2 M, 1 V | Status Report IV (L. Stringfield, 1986)

205.- 1975-11-11 | Nauta (Perú) | Objeto circular de 3.86 m de diámetro con un extraño recubrimiento metálico, según el informante Robert Barry. | ? | Status Report I (L. Stringfield, 1978)

206.- 1976-05-12 | Desierto de Australia | Accidente. | 4 M | The UFO Embargo (B. Chalker, AUFORN, 1992)

207.- 1977, Primavera | Suroeste de Ohio (EE. UU.) | Presunto enfrentamiento violento con humanoides. | X | Status Report IV (L. Stringfield, 1986)

208.- 1977-04-05 | Ohio (EE. UU.) | Accidente. | 11 M | Status Report II (L. Stringfield, 1980)

209.- 1977-06-22 | Arizona (EE. UU.) | Accidente. | 5/11 M | Status Report III (L. Stringfield, 1982)

210.- 1977-08-17 | Tabasco, Nuevo México (EE. UU.) | Accidente. | 2 M | Archivos de UFO Crash Retrieval Syndicate (R. Wood)

211.- 1977, Agosto | México | Mención breve de un supuesto accidente OVNI, sin más detalles disponibles en la fuente. | ? | Status Report I (L. Stringfield, 1978)

212.- 1978 | Aguas de Finlandia (URSS / Finlandia) | Recuperación militar de cuerpos y restos tras la caída de un objeto en el mar. | ? M | Informes del KGB / Prensa de la época

213.- 1978-01-18 | Base McGuire/Fort Dix, Nueva Jersey (EE. UU.) | Entidad disparada y cuerpo recuperado en pista. | 1 M | Status Report III (L. Stringfield, 1982); Informe G. Filer

214.- 1978-05-06 | Frontera de Orán, Salta (Argentina) | Accidente. | ? | Crashs de OVNIs en la Argentina (L. Burgos, 2002)

215.- 1978-05-06 | Bolivia (Cerro Bermejo) | Accidente. | X | Informes de El Tribuno (1978); Investigaciones FAA / FAB

216.- 1978-05-06 | Padcaya, Tarija (Bolivia) | Objeto caído en las montañas; equipos de búsqueda no hallaron restos (a menudo relacionado con el caso Bermejo). | X | Prensa boliviana / Investigaciones militares

217.- 1978-09-24 | El Chocón, Río Negro (Argentina) | Accidente. | ? | Crashs de OVNIs en la Argentina (L. Burgos, 2002)

218.- 1978-11-10 | Líbano | Supuesto accidente u objeto caído durante el conflicto regional. | ? | Informes internacionales

219.- 1979-06-27 | Frontera Oregón-Idaho (EE. UU.) | Objeto estrellado. | X | MUFON UFO Journal (No. 142, 1979)

220.- 1980-10-03 | Cañadón Chileno, Río Negro (Argentina) | Accidente. | ? | Crashs de OVNIs en la Argentina (L. Burgos, 2002)

221.- 1981-08-17 | Cerca de Casilda, Las Villas (Cuba) | Objeto con forma de cigarro de 12 m cayó al mar. Rescatado de un trenche natural con cuerpos en su interior. Entregado a un centro científico en Camagüey. | 4 M | Anton “Cade” Belousov

222.- 1981, Octubre | Sector soviético de Berlín / Alemania del Este (RDA) | Rumor de un disco volador estrellado, presuntamente recuperado por agentes de la RDA; un testigo en Berlín afirmó haber visto pequeños seres retirados del lugar. La prensa reportó un objeto brillante verde visto cruzando el cielo esa noche, que científicos atribuyeron a un meteoro. | ? | Status Report III (L. Stringfield, 1982), carta de Michael Hesemann del 20 de marzo de 1982

223.- 1983-03-06 | Ordzhonikidze / Cáucaso (URSS) | Objeto impactado por cohete. | X | UFOs in the USSR (P. Stonehill, 1998)

224.- 1983, Octubre (finales) | Cerca de Pt. Salines, Granada (Caribe) | Objeto con forma de campana de 3 m de diámetro hallado en la jungla. Transportado junto a tripulantes por un avión C-5A Galaxy a la Base Aérea Wright-Patterson. En un incidente previo (1976–1978), el primer ministro Sir Eric Gairy presenció un gigante de 2.4 m y restos metálicos en la costa. | 2 V / 1 M | Eduard Agon, Anton Anfalov, Preston Dennett, Wesley Bateman

225.- 1984-02-19 | Bosque El Yunque (Puerto Rico, EE. UU.) | Objeto redondo estrellado. | X | El Yunque: Encuentros Cercanos (J. Martin, 1995)

226.- 1985-01-25 | Pedemonte, Mendoza (Argentina) | Accidente. | ? | Crashs de OVNIs en la Argentina (L. Burgos, 2002)

227.- 1985-08-18 | San Pedro de Colalao, Tucumán (Argentina) | Accidente. | ? | Crashs de OVNIs en la Argentina (L. Burgos, 2002)

228.- 1986-01-29 | Dalnegorsk, Cerro 611, Siberia (URSS) | Objeto esférico estrellado. | X | UFOs and the National Security State (R. Dolan, 2009)

229.- 1986-05-20 | Santa Rosa, La Pampa (Argentina) | Accidente. | ? | Crashs de OVNIs en la Argentina (L. Burgos, 2002)

230.- 1987, Marzo | Kentucky Occidental (EE. UU.) | Restos esqueléticos de dos humanoides. | 2 M | Status Report VI (L. Stringfield, 1991)

231.- 1987, Primavera | Condado de Brown, Ohio (EE. UU.) | OVNI estrellado. | 3 M (femeninos) | Status Report V (L. Stringfield, 1989)

232.- 1988 | Afganistán | Supuesto accidente. | ? | Agencia TASS; Pravda UFO Reports (1989)

233.- 1988-02-20 | Miramar, Buenos Aires (Argentina) | Accidente. | ? | Crashs de OVNIs en la Argentina (L. Burgos, 2002)

234.- 1988-11-22 | Almyakovo, Tomsk (URSS) | Accidente. | ? | Soviet Military UFO Research (P. Stonehill & P. Mantle, 2010)

235.- 1989 | Siberia (URSS) | Supuesto accidente. | ? | UFO Casebook: Soviet Crashes (B. Shurinov, 1992)

236.- 1989-05-07 | Desierto de Kalahari (Sudáfrica) | Disco derribado por cañón láser. | 2 V | Quest Magazine (A. Dodd, 1991); Documentos SAAF

237.- 1989, Julio | Cerca de Kirkuk, Provincia de Taamin (Irak) | Objeto cilíndrico/bala de 12 m estrellado; evacuado en secreto a túnel subterráneo en Erbil. Entidad sobreviviente vivió 2 semanas en custodia. | 1 M, 1 V (falleció) | Anton Anfalov, Lenura A. Azizova

238.- 1989-08-12 | Cerca del polígono de Kapustin Yar, Astrakhan/Volgograd (Rusia) | Disco de 5-8 m dañado en combate aéreo. Penetrado con láser; recuperado a Novaya Zemlya. | 4 M | Boris Arharov, Pavel Laptinov, Anton Anfalov

239.- 1989-08-21 | 14 km al oeste de Slany, Bohemia (República Checa) | Disco estrellado tras explosión, dejó cráter de 500 m. Trasladado a Vodochody y luego a la URSS. | 2 M | Alexander Musil (citando al Col. Jaroslav Novoty y archivos militares)

240.- 1989-09-16 | Zaostravka, Región de Perm (Rusia) | Objeto dorado con forma de hongo estrellado en pantano tras combate aéreo. Zona acordonada por militares. | X | F. Bachurin, N. A. Subbotin, Anton Anfalov

241.- 1989-09-28 | Bahía Moriches, Long Island, NY (EE. UU.) | OVNI derribado por radar Doppler, se hundió. | M | Left Shadow: Moriches Bay UFO Crash (J. Ford, LIUFON, 1993)

242.- 1989-11-04 | Carp, Ontario (Canadá) | Objeto esférico derribado por gas VEXXON. | 3 M (Reptilianos) | The Carp UFO Incident (CUFORN Report, 1990)

243.- 1990 | Megas Platanos (Grecia) | Supuesto accidente. | ? | Fuerza Aérea Helénica / Hellenic UFO Research Center

244.- 1990 | Cerca de Esso, Península de Kamchatka (Rusia) | Humanoides altos con trajes metálicos plateados observados en la región. Leyenda local sobre la caída de una "barca voladora" en la montaña Ulegendy. | X | Grupo Ufológico de Kamchatka, Lubov Timofeeva

245.- 1990-02-07 | San Bartolomé, Lanzarote, Islas Canarias (España) | Esfera rojiza descendió a gran velocidad hacia "Montaña Mina" produciendo un gran resplandor. No se hallaron huellas en el terreno. | X | Albert S. Rosales

246.- 1990-03-24 | Vilhena, Rondonia (Brasil) | Objeto con potente luz roja-amarillenta cayó a tierra dejando estela de humo. Avistado a 50 km; la vegetación impidió el acceso de los investigadores. | X | Brazilian UFO Archives

247.- 1990-08-22 | Cerca de Ebenezer, Isla del Príncipe Eduardo (Canadá) | Objeto con forma de "cono de helado" aterrizó en un campo brillando por dos horas. Posteriormente llegaron helicópteros y aviones. | X | Nick Balaskas

248.- 1990, Octubre | Cerca de Yushu, Provincia de Qinghai (China) | Objeto triangular que tras convertirse en esfera roja explotó y cayó en fragmentos. Militares enviaron restos a la Universidad Técnica Estatal de Leningrado, revelando una aleación de aluminio AMG-6 sin anomalías extraterrestres evidentes. | X | Noticias Anómalas (San Petersburgo)

249.- 1990, Noviembre-Diciembre | Krustakrogs (Letonia) | Disco no pilotado de 5 m con insignia de tridente recuperado en un bosque a 90-100 km de Riga. Trasladado a Korolyov y finalmente a la instalación subterránea "Lednik" en Novaya Zemlya. | =Z | Lev Melnikov, Anton Anfalov, Larissa Chora, Irina Volyk

250.- 1992 | Long Island, Nueva York (EE. UU.) | Supuesto accidente. | ? | Archivos de investigación de LIUFON

251.- 1992 | Buffalo, Nueva York (EE. UU.) | Supuesto accidente. | ? | MUFON UFO Journal (No. 295, 1992)

252.- 1992-03-29 | Este de Santiago del Estero (Argentina) | Accidente. | ? | Crashs de OVNIs en la Argentina (L. Burgos, 2002)

253.- 1992, Abril | Cataratas del Niágara, Nueva York (EE. UU.) | Presunta recuperación de un objeto por el Ejército frente a testigos. | X | Prensa local / Investigadores de NY

254.- 1994 | Birmingham (Inglaterra) | Reporte de accidente o caída en zona urbana/periférica. | ? | Registros ufológicos del Reino Unido

255.- 1996 | Pinedale, Arizona (EE. UU.) | Supuesto accidente. | ? | MUFON Arizona Skynet Research

256.- 1996-01-20 | Varginha (Brasil) | Accidente. | 2 V | Incidente em Varginha (U. Rodrigues, 1996); Varginha Toda a História (2006)

257.- 1997-04-12 | Mil Islas, al norte de Damar Besar, Edam (Indonesia) | Disco plateado caído al mar tras "pelea". Recuperado hacia Tapos Bogor; autopsia militar. | 2 M | Beta UFO Indonesia (betaufoindonesia.blogspot.com)

258.- 1997, Verano | Datong, Provincia de Shanxi (China) | Disco estrellado de unos 12 metros de diámetro. El exsoldado Wei Guo (a los 17 años) observó la nave recuperada y dos extraterrestres grises heridos / muertos tras el acordonamiento militar. | 2 M / V | Zhang Jingping, Wei Guo

259.- 2000-08-27 | Balochistán (Pakistán) | Reporte periodístico sobre el avistamiento y caída de un OVNI en la región. | ? | Prensa de Pakistán (2000)

260.- 2002-06-24 | Magé (Brasil) | Accidente. | ? | Revista UFO (Edición #88, Brasil)

261.- 2008 | Needles, California (EE. UU.) | Supuesto accidente. | ? | Coast to Coast AM (G. Knapp, 2008)

262.- 2011 | Irkutsk, Siberia (Rusia) | Supuesto accidente. | ? | Cobertura RIA Novosti y The Moscow Times (2011)

263.- 2012 | Arizona (EE. UU.) | Supuesto accidente. | ? | MUFON Management Incident Database (Caso 2012-AZ)

264.- 2020-04-27 | Magé, Río de Janeiro (Brasil) | Accidente. | ? | Comitê de Pesquisas Ufológicas do Brasil / Revista UFO

265.- 2023-12-02 | Alaska (EE. UU.) | Accidente. | ? |

 

— TOTAL REVISADO: 265 INCIDENTES

 

Colaboradores: Albert Rosales, Humanoidlord.

 



UNA ACLARACIÓN NECESARIA:

Es importante aclarar que esta recopilación no pretende demostrar que los accidentes de naves extraterrestres hayan ocurrido realmente, ni ofrecer una estadística fiable sobre el fenómeno. Su finalidad es mucho más sencilla, ya que se trata de reunir, ordenar y documentar los relatos, rumores, testimonios, noticias de prensa, investigaciones ufológicas y referencias bibliográficas que, durante casi 80 años, han dado forma a la narrativa de los llamados OVNIs estrellados o recuperados. Por ello, la presencia de un caso en esta lista no implica que sea auténtico, verdadero o confirmado, sino únicamente que ha sido mencionado en alguna fuente. En ese sentido, el catálogo debe entenderse como una herramienta para estudiar cómo estas historias han aparecido, evolucionado y se han difundido dentro de la cultura ufológica a lo largo del tiempo.