jueves, 6 de agosto de 2026

BIGELOW PIDIÓ A TRUMP QUE CONFIRME LA PRESENCIA NO HUMANA






Robert Bigelow asegura que se reunió con Donald Trump en el Despacho Oval el pasado 6 de febrero durante 75 minutos y que uno de los asuntos que puso sobre la mesa fue la divulgación sobre los ovnis. Su propuesta al presidente fue extraordinariamente concreta: una sola frase, pronunciada públicamente, que confirmaría la existencia de una inteligencia no humana en la Tierra. La conversación ha sido difundida por George Knapp, quien explica que Bigelow le ha contado los detalles de aquel encuentro y que incluso existiría ya un discurso preparado para Trump, aunque no sabe si el presidente lo ha leído.
Según Bigelow, la reunión tuvo lugar el 6 de febrero. El empresario afirma que permaneció 75 minutos con Trump y que llevaba preparados siete informes sobre distintos asuntos. La narración de Knapp explica que un asistente presidencial despejó el escritorio y que Bigelow dejó allí esos siete informes antes de entrar directamente en el asunto que más le interesaba: la divulgación de los ovnis.
Bigelow asegura que trató de convencer al presidente de que el primer paso debía ser una confirmación oficial; "Estaba enfatizando que el proceso de divulgación, comenzando con la confirmación, es un gran asunto. Sabes, eso realmente es importante para alguien como el presidente de los Estados Unidos decir, 'Sí, son reales. Están aquí', y eliminar todo el otro sinsentido, todo el ruido que ha estado ocurriendo durante 80 años."
Knapp le plantea si esa confirmación debería incluir recuperaciones de accidentes, vehículos, programas de ingeniería inversa o incluso cuerpos.
La respuesta de Bigelow es menos específica de lo que cabría esperar: "Básicamente, me enfoqué en él y en cómo prepararse si no está ya preparado."
El punto central de la entrevista llega cuando Bigelow revela exactamente qué frase propuso al presidente. "Y esto es lo que quiero que digas, señor presidente: 'Una presencia inteligente no humana ha estado en la Tierra durante mucho tiempo, utilizando naves espaciales y con capacidades completamente más allá de las nuestras y de nuestra física humana.' Y eso es todo. No decir nada más. Eso es todo. Eso es todo, porque lo que esto es, es divulgación, y es en realidad confirmación."
Bigelow habla explícitamente de una "presencia inteligente no humana", de naves espaciales y de capacidades que estarían "completamente más allá de las nuestras y de nuestra física humana".
Knapp pregunta directamente si, en caso de ser presidente, Bigelow anunciaría que Estados Unidos dispone de recuperaciones de accidentes, programas de ingeniería inversa y cuerpos. La respuesta vuelve a ser inequívoca: "Sí, porque el resto del mundo ya lo sabe. Las personas que cuentan en Rusia y China ya lo saben."
La cuestión adquiere otra dimensión cuando Knapp explica que Bigelow asegura tener conocimiento directo de compañías aeroespaciales que habrían almacenado y analizado materiales y naves de origen desconocido.
Otro elemento llamativo de la propuesta de Bigelow es la idea de conceder una especie de protección a quienes, según esta narrativa, habrían participado durante décadas en el supuesto ocultamiento.
Hay otro dato que conviene no pasar por alto. Bigelow no ha querido contar qué respondió Trump. Knapp señala que el empresario se negó a revelar incluso gestos o expresiones faciales del presidente durante aquella conversación.
Por tanto, la entrevista no permite saber si Trump estuvo de acuerdo con la propuesta, si mostró interés, si la rechazó o simplemente escuchó a Bigelow.
Ese vacío es especialmente importante porque buena parte de la historia gira alrededor de una supuesta decisión presidencial que todavía no se ha producido públicamente.
El presentador pregunta a Knapp por los rumores según los cuales existiría un discurso preparado para Trump por si decide dirigirse al país sobre los ovnis.
Knapp responde: "He oído esas historias. La respuesta es sí. Hay al menos un discurso que ha sido escrito para él ahora. Si lo ha leído o no, no lo sé. Pero si se pone de humor, debería estar sentado justo allí en algún lugar del escritorio."
De nuevo, hay que precisar qué significa esto realmente. Knapp afirma haber oído que existe al menos un discurso escrito para Trump, pero no presenta el texto completo ni identifica públicamente en este fragmento quién lo redactó, cuándo, para quién exactamente o si llegó a manos del presidente.
Eso deja abierta una cuestión fundamental: ¿se trata de un documento oficial, de un borrador elaborado por personas próximas a Bigelow o de una propuesta informal?
La entrevista no lo aclara.
Bigelow también habría intentado convencer a Trump utilizando un argumento político: la posibilidad de que una eventual divulgación le garantizara un lugar destacado en la historia. Lo explica así:"El mundo va tan rápido, pero el presidente que asumió el desafío de la divulgación y de la confirmación, y que realmente construyó una conclusión satisfactoria de una relación entre seres humanos y ese tema, va a pasar a la historia como habiendo realmente logrado algo."



JOSE ANTONIO CARAV@CA Prohibido la reproducción total o parcial del material incluido en el presente blog sin previa autorización del autor. Propiedad de José Antonio Caravaca.

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