martes, 9 de febrero de 2021

¿ESTÁ REALMENTE EL PENTAGONO PREPARANDO UN INFORME OVNI DEFINITIVO?

 





El 4 de agosto de 2020, el subsecretario de Defensa David L. Norquist aprobó la creación del UAPTF (Unidentified Aerial Phenomena Task Force), un grupo para investigar OVNIS que estaría al cargo del Departamento de Marina, concretamente de la Subsecretaría de Defensa para Inteligencia y Seguridad. El motivo de esta comisión era revisar toda la información existente sobre los UAP (fenómenos aéreos no identificados), además de detectar, analizar y catalogar los fenómenos aéreos desconocidos que podrían representar una amenaza para la seguridad nacional de los Estados Unidos. Lo que sorprendió a todo el mundo, es que tuvieran un plazo de 180 días (hasta el 1 de junio del 2021) para presentar ante el congreso las conclusiones de su trabajo. El informe debería ser entregado al Presidente de Inteligencia del Senado, Marco Rubio y al secretario de Defensa y debería ser un archivo público. No en vano, en los últimos años desde el Ministerio de Defensa y otros departamentos del ejército se ha asegurado que se tomaban muy en serio cualquier incursión de aeronaves no autorizadas sobre campos de entrenamiento o espacio aéreo restringido. Y precisamente la insistencia del Pentágono y la Marina en señalar abiertamente que estos fenómenos eran reales y una potencial amenaza para los Estados Unidos ha provocado cierta alarma social que ha llevado a la petición oficial de respuestas. El propio senador Marco Rubio dijo al portal «Mystery Wire» que: «Esta es una ecuación muy sencilla para mí. Hay cosas volando sobre nuestras instalaciones militares. No sabemos qué son ni de dónde vienen. No sabemos si proceden de algún otro país y necesitamos conocer la respuesta a esa pregunta, así de simple».  Hay que señalar que desde 2017, tras hacerse público, con enorme expectación mediática, la existencia del AATIP (The Advanced Aerospace Threat Identification Program), ninguno de los numerosos comunicados emitidos por las autoridades norteamericanas ha especificado o dado algún tipo de explicación sobre el origen de estas aeronaves más que reafirmar la seriedad del problema. Aunque lo queda claro es que no se trata de fenómenos naturales, sino que son aeronaves que actúan de forma inteligente y controlada.

El investigador sueco Roger Glassel preguntó recientemente al Departamento de Defensa estadounidense por las actividades que estaba desarrollando el UAPTF en previsión a la próxima publicación de su informe sobre los fenómenos aéreos desconocidos: ¿Trabaja la UAPTF con algún miembro de la comunidad científica para analizar y obtener conocimientos y perspectivas científicas sobre la naturaleza y el origen de los fenómenos aéreos no identificados? La respuesta fue ofrecida por la portavoz Sue Gough: «La UAPTF se coordina con diversas organizaciones del Departamento de Defensa y de los departamentos militares, así como con otras agencias federales, y puede llegar a la comunidad científica. No vamos a comentar las organizaciones o agencias específicas».

Sin embargo, algunos estudiosos creen que quizás las verdaderas intenciones del UAPTF, durante este plazo de tiempo, sea armar una declaración parcial al problema de los UAPS, una suerte de subterfugio con el sello oficial, para salir al paso de la polémica y eludir dar explicaciones concretas y documentadas sobre estos fenómenos aéreos desconocidos. De lo contrario solo tendrían, básicamente, tres conclusiones que presentar en su informe: 1.- Denunciar que se trata de aeronaves espías secretas de China o Rusia que han dado un gran e impresionante salto tecnológico, y que además violan el espacio aéreo norteamericano con total impunidad. 2.- Confesar que se trata de aeronaves experimentales estadounidenses. 3.- Admitir que se trata de aeronaves de origen incierto y que probablemente no son de origen terrestre.

Aunque podría existir una cuarta vía para explicar los acontecimientos de los últimos años. ¿Están los servicios de inteligencia norteamericanos ocultado una operación secreta con el tema OVNI de fondo? 

Al margen de especulaciones, la mayoría de investigadores se muestran muy cautos ante la posibilidad que la esperada respuesta prometida por el UAPTF sea clara y concisa, por lo que no se descarta que estén preparando un informe a modo de lápida para enterrar definitivamente el interés gubernamental por los OVNIS, y continuar con su labor en completo secreto alejado de los focos de la opinión pública. Solo el tiempo dará las respuestas.


 




JOSE ANTONIO CARAV@CA


Prohibido la reproducción total o parcial del material incluido en el presente blog sin previa autorización del autor. Propiedad de José Antonio Caravaca.


sábado, 6 de febrero de 2021

¿ENCUBREN LOS OVNIS DEL PENTAGONO UN PROYECTO ULTRASECRETO ESTADOUNIDENSE?




A nadie se le escapa el sospechoso detalle de que después de décadas de duro ostracismo sobre la cuestión OVNI, de pronto se destapara la caja de los truenos y en pocos años el asunto ufológico volviera a estar presente en la agenda del gobierno norteamericano. Por ello no pocas voces están advirtiendo que esta reciente y nada esperada actualización de la investigación OVNI, bajo el eufemismo de los UAP, realizada por el Pentágono y el Departamento de Defensa, puede encubrir muchas cosas y no necesariamente la visita a nuestro planeta por parte de seres extraterrestres. De hecho, esta sustancial interrogante se debate sin fin desde el lejano 1947, por lo que tampoco queda claro porque el gobierno USA iba a reiniciar, precisamente en pleno siglo XXI, sus estudios aparentemente desde cero sin tener en cuenta nada lo acontecido desde mediados del siglo pasado.  ¿Es esto lógico? ¿Qué hay detrás de todos estos últimos movimientos? ¿Es posible que el ejército estadounidense este probando nuevos y revolucionarios prototipos de aeronaves y drones ultrasecretos con el propósito de difundir la creencia en los OVNIS? ¿Están ocultando esta información incluso a grandes porciones de su propio ejército? ¿Realizan vuelos de prueba con total impunidad por medio mundo bajo el paraguas de los platillos volantes?

Y es que por otro lado también resulta muy curioso que ninguna de las otras grandes superpotencias del planeta, China o Rusia (con capacidad de rastrear estas misteriosas y furtivas aeronaves), estén informando o confirmando de manera oficial estos fenómenos que aparentemente tanto preocupan a las autoridades norteamericanas y que les lleva a considerar a estos objetos como potenciales amenazas para la seguridad nacional. ¿Acaso no lo son para los chinos, rusos o españoles?.

 Lo que nos lleva a plantear la hipótesis de que quizás, todo este entramado «publicitario» erigido en torno a los OVNIS del Pentágono, con una sobreexposición mediática sin precedentes, podrían tratarse en realidad de una gigantesca macrooperación de los servicios de inteligencia con unos propósitos muy alejados de lo que todo el mundo está esperando. Sería algo así como una coartada ideada por los servicios secretos para justificar la «inexplicable» presencia de estos objetos sobrevolando otros países con total impunidad y violando los tratados internacionales... Y es que desde hace décadas numerosos investigadores están evidenciando que algunas agencias secretas norteamericanas fomentan y promueven de forma encubierta la creencia en OVNIS (extraterrestres) para ocultar todo tipo de experimentaciones y operaciones clandestinas…

O será como sugieren otros estudiosos que se está preparando a la opinión pública internacional para dar a conocer una trascendental información relacionada con el fenómeno OVNI ¿Cómo sabremos esta divulgación no esconde una manipulación con otros fines?

De lo que no cabe duda es que todos estos acontecimientos derivados desde 2017, con el revelamiento público de las actividades del AATIP, parecen encerrar muchas más claves de las que conocemos en la actualidad. 

En el horizonte tenemos una fecha, una cuenta atrás que expira en verano de 2021, y que promete ofrecer más información sobre los denominados OVNIS del Pentágono... al menos eso esperamos...





JOSE ANTONIO CARAV@CA


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lunes, 1 de febrero de 2021

ATERRIZAJE OVNI EN EL CERRO DEL RAYO

 

 


UN OVNI MUY EXTRAÑO

De los cientos de reportes que he podido investigar a lo largo de los años pocas veces me he topado con un incidente OVNI tan singular y extraordinario como el que nos ocupa. Dentro de la comunidad ufológica se ha pretendido elaborar, en mas de una ocasión, una clasificación exhaustiva y detallada de los distintos Objetos Voladores No Identificados observados en cualquier rincón del planeta. Tarea por otro lado casi imposible, ya que prácticamente, exceptuando algunos tipos de OVNIs muy concretos, la gran mayoría de las denuncias podrían clasificarse sin problemas como únicas, por aportar detalles y elementos solo conocidos por el sujeto protagonista de la experiencia. El siguiente suceso, que pude recopilar a mediados de los años noventa del siglo pasado, es un claro ejemplo de la dificultad con la que se hallan los ufólogos a la hora de intentar presentar un fenómeno lineal bajo unos mismos parámetros de uniformidad en cuanto al aspecto externo de los No Identificados se refiere.

 

UN ARTEFACTO SINGULAR

Nuestro protagonista, no recuerda exactamente la fecha del encuentro, pero cree que podría haber sido el verano de 1965.  Luis M. que se retiró del ejercito siendo capitán de infantería, siempre había mantenido su experiencia en secreto y jamás la comentó fuera del estrecho circulo familiar, y solo treinta años después, decidiría reverla, tras ver un programa de televisión local en Algeciras, donde un servidor intervenía precisamente hablando de OVNIs y militares...

Por aquellas lejanas fechas, Luis M. (cuyo verdadero nombre prefiere mantener en el anonimato), era sargento de infantería y nunca había escuchado o leído nada relacionado con los OVNIs. Era una tarde de julio o agosto, y por petición de un compañero Juan G., que era muy aficionado a la pintura de paisajes, decidió mostrarle la hermosa vista del Estrecho de Gibraltar que se divisa desde el Cerro del Rayo (monte cercano a la Barriada del Cobre. Algeciras) para que realizara un cuadro. Hacía una tarde esplendida y tras varias horas de caminata, llegaron a la pequeña cumbre. El cielo estaba completamente despejado, y la Roca les observaba desde el fondo de la bahía. En ese momento, nuestro testigo, hombre sincero y honesto donde los haya, se percató de la presencia en el cielo de un extraño artefacto luminoso que envuelto en mil colores se dirigía a tierra lentamente. El silencioso OVNI aterrizó a unos 200 metros de su posición. “El objeto apareció de repente, tomando suelo en el único lugar donde había una zona despoblada de árboles y rocas, precisamente en la misma cúspide de un pequeño cerro, fue una operación inteligente” -nos relata Luis M.. En un principio el OVNI debido a su luminosidad, producida por varias luces de colores, impedían apreciar su forma. Una vez que tomó tierra, el objeto se fue haciendo más nítido y pudimos apreciar perfectamente su contorno.


El autor del reportaje en la zona del supuesto aterrizaje OVNI.




Según el militar el OVNI estaba compuesto por dos partes principales separadas entre sí. “Por un lado, en la parte superior se hallaba una cúpula achatada rodeada de una serie de ventanas rectangulares que imagino sería el habitáculo para los pilotos, aunque no vimos a nadie asomados a las ventanas”. “Y por otro lado- continua el militar con un sentido analítico envidiable- tenía un grueso aro donde creo que podría estar el sistema de propulsión del objeto, separando ambas partes podíamos ver unas esferas luminosas. Entrando en detalles, en la cúpula superior a través de  las ventanas se podía distinguir una iluminación de color blanco tenue, pero no pudimos apreciar otros detalles del interior. La cúpula era de color gris claro y estaba coronada por una antena mediana y tres pequeñas. Desde la panza de esta cúpula, se proyectaban aproximadamente desde el centro tres haces de luz blancos que pasando por el interior del aro inferior tocaba el suelo posiblemente se trataba del sistema de aterrizaje del objeto, o eso al menos me daba a mi la impresión” (En ningún otro caso como este, se puede aplicar con mas exactitud la frase de una imagen vale más que mil palabras, y por ello recomendamos al lector que eche un vistazo a los dibujos que acompañan al presente caso para hacerse una idea correcta del OVNI). Entre las dos partes principales del este particular objeto se hallaban como suspendidas en el aire unas seis bolas de luz aproximadamente, que despedían luminosidad de varios colores llamativos.

El testigo realizó una maqueta del objeto que vio aquel día de 1965.




La parte inferior del objeto era un grueso aro de color gris oscuro que poseía varias "toberas" en forma de semi-anillo unidas a él, que expulsaban una especie de gas blanquecino que entraban y salían de estas "toberas". Nuestro protagonista tuvo tiempo de caminar alrededor del objeto, pero manteniendo las distancias, y observar detalles desde otras perspectivas; “Detrás de este aro, pudimos observar que había tres "tubos de escapes" en forma de trompeta que despedían unas llamas muy extrañas "llamas".

El OVNI podría tener una altura global de unos seis metros aproximadamente y un grosor de 4 metros. Según Luis M. la luminosidad del objeto no se proyectaba hacía el exterior. 

Tras unos veinte minutos de observación el aro comenzó a elevarse y casi se unió a la base de la cúpula, separados solo por un extraño "cordón" luminoso. Seguidamente los tres haces de luces comenzaron a retraerse y el objeto empezó a tomar altura giró 3 ó 4 veces sobre su propio eje y tras elevarse un poco más, desapareció velozmente. Añadir que en ningún momento de la observación se oyeron ruidos provenientes del objeto. A pesar de los años trascurridos, el testigo recuerda perfectamente la forma del objeto, pues realizó una ingeniosa maqueta (lo más exacta posible) de lo que aquella tarde de verano divisó junto a su compañero. Antes de abandonar la casa del testigo, en una de nuestras primeras visitas nos afirmó algo que no debemos pasar por alto; “No voy a deciros que aquel artefacto era extraterrestre, no lo se. Lo único que puedo deciros, es que he estado muchos años en el ejercito, y muchachos ese cacharro no lo tienen ni los rusos ni lo americanos...”






JOSE ANTONIO CARAV@CA


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miércoles, 20 de enero de 2021

OVNI MITOLOGIA DE UNA EMERGENCIA: HACIA UNA COMPRENSION GLOBAL Y SOCIAL DE LO OVNI, LO CULTURAL Y LO INAPRENSIBLE

 




«OVNI Mitología de una emergencia» (Guante Blanco. 2020), de Pablo Vergel y Félix Ruiz Herrera es un libro fascinante que navega por océanos poco frecuentados por la mayoría de los ufólogos, los derivados de la sociología, pues temen toparse con los terribles bordes imaginados por el terraplanismo y precipitarse al abismo. Y es que ambos autores evitan a conciencia y con suma valentía y destreza intelectual los convencionalismos y tópicos de la literatura OVNI para brindar un renovado enfoque sobre el fenómeno, utilizando unas armas poco convencionales en estas menesteres, la antropología, la sociología y la psicología. Pero no lo hacen, ni mucho menos, para menospreciar a los platillos volantes y a sus ocupantes para relegarlos al cajón de las alucinaciones o los engaños, sino para esbozar una inquietante y desestabilizadora posibilidad; Que los OVNIS puedan ser, en cierta medida, un constructo cultural conformado con las mismas raíces de mitos ancestrales, o sea, un folclore en formación. Y para ello no dudan en demoler si es preciso algunos pilares de la ufología clásica, revelando una obviedad, obviada con demasiada frecuencia, detrás de los OVNIS hay ufólogos...

Vergel y Ruiz sugieren que los OVNIS, y no se refieren solamente a las erráticas luces nocturnas, habitan en un limbo indeterminado donde se alimentan del rumor y la perplejidad para erigirse en una existencia liminal y poco concretada, disfrutando de una asombrosa ambigüedad, donde nunca queda esclarecido si son reales o ficticios, si son físicos o psíquicos. Sin son el cuerpo o la sombra.

Para ambos estudiosos esta claro que una buena parte del paradigma ufológico es fruto de composiciones y artificios humanos que se han solapado a unas experiencias de alta extrañeza (que no intentan explicar) de las que se han informado desde hace mucho tiempo. Estos encuentros de «ruptura» con la realidad ordinaria siempre han estado huérfanas de entendimiento y estudio más allá de la heterodoxia o la religiosidad, y las personas que las han vivenciado, siempre han intentado revestirlas de «realidad», arropándolas bajo determinadas etiquetas y nombres. Como si al reconocerlas bajo unas siglas o nombres dejaran de ser impenetrables y desconocidas, y pudieran ser transmitidas a otras personas y tener un hueco en la sociedad. Y es que, mientras carecen de bautismo, parece que estos relatos no tienen asideros en nuestra cultura para escalar posiciones. 

Al igual que escribió en su día el genial Carl Jung, los dos autores forteanos creen que los OVNIS, al margen de su posible realidad (o de los fenómenos extraños en general, que, repito no entran a valorar), poseen una importante carga mitológica/sociológica que podía originar imprevisibles repercusiones en el cosmos mental de la humanidad. Y es que en las paginas de esta enriquecedora obra, los autores demuestran que desafiando a las publicaciones ortodoxas sobre OVNIs, donde se autoriza y canoniza lo que puede o no puede ser considerado sacro en la fe de la hipótesis extraterrestre, existía, como en un dimensión paralela, otra ufología. Otro modo de enfocar los OVNIS. Una trastienda olvidada tras los bastidores donde quedaba claro que ciertos aspectos que han dado forma a este pintoresco universo han sido configurados sobre el rumor y la cultura popular. Los casos plantillas tal y como definen los estudiosos podrían contener interesantes pistas de como se arma este mito moderno.

De hecho, quizás uno de los aspectos mas controvertidos y a la par demoledores de su obra, es que destripan como hemos interpretado los OVNIs, en su mas amplio sentido, tomando en cuenta muchos casos casos que son fruto de malinterpretaciones, mentiras y engaños deliberados por parte de los ufólogos de turno que los han utilizado para sus propios intereses. 

Pero a la vez, estos mismos incidentes parecen que han servido como caldo de cultivo para que encontráramos un marco cultural adecuado en el que dar sentido (cuerpo y vida) a estas manifestaciones. Como si existiera una retroalimentación abierta, en ambos sentidos, entre el fenómeno y el constructo ideado por los ufólogos, y entre la ciencia ficción y la ufología. Pero no se detienen en efectuar una breve comparativa sino que bucean hasta las profundidades para encontrar los resortes que pueden poner en funcionamiento estos complejos engranajes sociológicos que aún están muy lejos de ser explicados como meros contagios alucinatorios (histerias colectivas).

Y en eso «OVNI Mitología de una emergencia», creo que da un paso al frente al contrario de otras obras que abordan el desciframiento de los OVNIS a través de lo psicosocial, ya que Vergel y Ruíz ofrecen pautas y modelos que nos pueden ayudar a comprender mejor, y en un contexto, partes de este gigantesco puzle. Porque queda claro en sus disquisiciones que lo psicosocial (en su mas amplio sentido) es tangencial, cuando no protagonista en muchas facetas de este loco e inclasificable paradigma. Por ello, creo que la lectura de sus páginas es de casi obligada referencia para todos los investigadores y estudiosos, para recomponer nuestra visión actual del fenómeno OVNI, y para comprender al margen de otros aspectos, que la investigación que hemos utilizado como plantilla para nuestras divagaciones, ha estado repleta de sesgos y condicionantes que han dibujado, si cabe, un marco aún mas complejo del que teníamos entre manos. 

Quizás una de las conclusiones que mas desasosiego me ha producido la lectura de este este libro es comprobar, una vez más, que para muchos investigadores, el fin, cualesquiera que fuera, parecía justificar los medios... 

La ufología no deja de ser en cierta medida una autentica obra alquímica producto de muchos autores, tanto escépticos como creyentes, que han utilizado los ingredientes y formulas a su conveniencia para llegar a conseguir la trasmutación del plomo en oro. Cada uno desde su particular parcela de pensamiento, desde su sesgo, intenta añadir, quitar o complementar los huecos ciegos que nos deja el fenómeno OVNI. Por lo que los OVNIS no dejan de ser algo parecido a los espejos de una atracción de feria, que deforma y distorsiona nuestro propio reflejo convirtiéndolo en algo, muchas veces, inaprensible. Pablo Vergel y Félix Ruiz Herrera solo se equivocan en una cosa, afirman repetidamente que no dan respuestas pero creo que se acercan mucho a la realidad de un fenómeno que nos sigue dando esquinazo.. aunque cada vez parece mas acotado.






JOSE ANTONIO CARAV@CA

 

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martes, 12 de enero de 2021

¿COMIENZA LA CUENTA ATRAS PARA CONOCER LA VERDAD SOBRE LOS OVNIS?





La pandemia provocada por el COVID-19 ha cambiado el mundo en tan solo un año. Pero las repercusiones del virus van más allá de las miles de muertes que están provocando y el caos económico generalizado. Cuando el aún presidente Donald Trump firmó en diciembre el proyecto de ley para aprobar las cuentas y ayudas por el coronavirus por valor de 2,3 billones de dólares, comenzó también una particular cuenta atrás. En el mismo ejercicio fiscal para 2021, se indicaba que las agencias de inteligencia estadounidenses disponían de 6 meses para entregar al Congreso todo lo que saben sobre los OVNIS. El director de Inteligencia Nacional y el secretario de Defensa serán los encargados de realizar este tramite, y ofrecer un completo informe sobre los denominados "fenómenos aéreos no identificados" a los comités de inteligencia y servicios armados del Congreso. Ese informe debe contener análisis detallados de datos e inteligencia sobre el fenómeno OVNI recopilados por la Oficina de Inteligencia Naval, el "Unidentified Aerial Phenomena Task Force" (prolongación del AATIP) y el FBI, según la directiva del comité de inteligencia del Senado.

El informe también deberá esclarecer e identificar correctamente cualquier amenaza potencial para la seguridad nacional y evaluar si alguno de estos fenómenos aéreos no identificados están provocados por potencias extranjeras (aviones espías, drones, etc.). Aunque se asegura que toda la información entregada por los servicios de inteligencia estará sin clasificar, se reservan el derecho de agregar un anexo clasificado.







JOSE ANTONIO CARAV@CA

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sábado, 2 de enero de 2021

OVNIS AÑO ZERO: ELIZONDO Y MELLON “RESETEAN” LA UFOLOGIA EN CANAL HISTORIA

 








Desde la irrupción de los famosos OVNIS del Pentágono la ufología norteamericana ha experimentado un giro inesperado e imprevisto en los últimos años. Y es que, junto a la aparición de los polémicos videos de la marina, entraron en escena varios personajes como Lue Elizondo y Chris Mellon que comenzaron a erigirse como los nuevos adalides y altavoces de los ufólogos estadounidenses acaparando todo el interés mediático. Pero sus conclusiones sobre el fenómeno ovni estaban cargadas de ideas que ya se creían superadas y olvidadas por la comunidad ovni internacional. Lo primero que llamaba la atención, es que, para desmarcarse un poco de los ufólogos convencionales, preferían utilizar las siglas UAP (Fenómenos Aéreos Inexplicables) antes que los términos más comunes y trillados como OVNIS o platillos volantes. Sin embargo, aunque no lo dijeran abiertamente, era obvio que sus investigaciones estaban orbitando sobre el mismo paradigma que durante tantos años han intentado desvelar cientos de investigadores antes que ellos. Pero, aun así, evitaban a conciencia mencionar la palabra «extraterrestre» en sus discursos, para intentar que sus proclamas parecieran arropadas por el pragmatismo y escepticismo científico. Otro aspecto que destacó pronto en todas sus intervenciones fue que inmediatamente asociaron estos fenómenos aéreos no identificados con una posible y peligrosa amenaza para la seguridad de los Estados Unidos. Volvieron a sacar del cajón preguntas de principios de los años cincuenta obsoleta ¿quién o qué pilotaba estas aeronaves con total impunidad sobre el espacio aéreo más restringido y vigilado del mundo? ¿eran una potencial amenaza para la nación más poderosa del planeta? Y es que en sus exposiciones dejaban entrever que estas aeronaves desconocidas podían ocultar algún plan siniestro y maquiavélico contra toda la humanidad que había que desvelar de una vez por todas para evitar una invasión o acción bélica que desencadenara un conflicto a gran escala. Inesperadamente Elizondo y Mellon, en pleno siglo XXI, volvieron a resucitar viejos fantasmas del pasado como la posible la invasión extraterrestre. Evidentemente este planteamiento sortea e ignora por completo, o no quiere relacionar, que los UAP que estudia la marina y este grupo de investigadores, son los mismos fenómenos que supuestamente llevan apareciendo desde 1947 por todo el mundo. O al menos no lo quieren reconocer explícitamente, porque en otras afirmaciones dejan entrever que se enfrentan a un fenómeno que lleva cientos de años manifestándose (¿!). 

Mellon y Elizondo en muy poco tiempo se han convertido en dos referentes de la investigación OVNI en los Estados Unidos.





Las ambigüedades e imprecisiones a la hora de afrontar algunas cuestiones son una constante en los planteamientos de ambos investigadores. Por tanto, a estas alturas de la película, y con todos los antecedentes que duermen en los archivos de los ufólogos, suponer que los OVNIS son una terrible amenaza o que son un peligro para los pilotos de combate es desconocer por completo los antecedentes del paradigma. Y es que parece que estos investigadores consideran que el fenómeno OVNI se ha originado hace tan solo unos pocos años y que lo ocurrido en las últimas décadas no tiene nada que ver con lo que ellos investigan. ¿Por qué son los OVNIS ahora mismo más peligrosos que hace 2 o 3 décadas? ¿En qué ha cambiado la cosa? ¿Acaso antes no eran una amenaza? Su argumentos parecen olvidar que hasta la fecha, pese a los múltiples incidentes protagonizados por pilotos militares y comerciales, no se ha podido determinar, ni mucho menos, que estas apariciones sean peligrosas ni amenazantes para la aviación. Y todas estas líneas de pensamiento se hacen muy patentes en la serie documental «Unidentified: Inside America's UFO Investigation» de Canal Historia, donde Elizondo y Mellon ofrecen su particular perspectiva sobre el fenómeno ovni, sin mostrar una profunda reflexión sobre la verdadera dimensión de la información que tienen entre las manos. Ya que ambos investigadores se limitan a especular una y otra vez, de manera muy superficial, sobre la naturaleza y objetivos de los OVNIS bajo el exclusivo enfoque de la defensa y la inteligencia militar, como si estuvieran haciendo frente a una amenaza inminente. Por ejemplo, en la serie hablan de dos incidentes ufológicos ocurridos durante la Guerra del Vietnam en 1970 y en la guerra de Kosovo en 1999, para intentar demostrar que los OVNIS siguen muy de cerca los conflictos bélicos y están vivamente interesados en «espiar» las actividades del ejército estadounidense. Del mismo modo en otro de los capítulos señalan la existencia de muchos sucesos OVNIS protagonizados por objetos de forma triangular que han sido observados por casi todos los estados norteamericanos. Sus conclusiones son nuevamente igual de previsibles en su contexto de amenaza continua. Para Elizondo y Mellon, estos objetos estarían realizando una misión de «mapeo» o escaneo del terreno, cartografiando detenidamente la orografía del planeta e incluso, especulan, podrían estar reconociendo el subsuelo terrestre. Para mayor desconcierto de propios y extraños, afirman sin tapujos que la forma triangular de estos artefactos «espías» es la más idónea para cartografiar, fotografiar o documentar en 3 dimensiones la superficie de la Tierra. 


Para los investigadores norteamericanos los misteriosos triángulos negros observados por distintas partes de los Estados Unidos estarían cartografiando la Tierra.




De nuevo para estos estudiosos, tanto la existencia de avistamientos en campos de batallas como los vuelos de estos sigilosos objetos triangulares suponen una seria y desconcertante provocación para los Estados Unidos. No en vano no se cansan de aseverar que los OVNIS están sobrevolando zonas muy sensibles y delicadas como centrales nucleares y bases militares con unas intenciones que desconocemos por completo. ¿Significa esto que desde 1947 los ovnis no han tenido tiempo de escanear nuestro planeta? Lo que se deduce de las investigaciones de Elizondo y Mellon es que ambos han reiniciado, a su conveniencia, el fenómeno OVNI desde cero, ignorando por completo todo lo estudiado y publicado hasta la fecha. Todas sus pesquisas versan sobre el enfoque geopolítico y militar considerando que los OVNIS son un asunto serio que requiere el máximo interés del ejército y los políticos de su país. Para estos ufólogos solo existe un limitado y explícito círculo de casos sobre los que sustentan sus tesis. Tampoco es extraño que se refieran continuamente a las supuestas capacidades técnicas de estas aeronaves sugiriendo que de su estudio podría surgir una extraordinaria tecnología para fortalecer su industria armamentista. Escuchando estas aseveraciones es como si de repente, hubiéramos retrocedido 70 años en el tiempo, y volviéramos al punto de inicio en 1947, cuando se empezó a recelar del incipiente fenómeno de los platillos volantes, considerando que podría tratarse de una funesta amenaza para los Estados Unidos, ya fueran seres venidos del espacio exterior o prototipos de origen soviético. ¿Ha avanzado algo la ufología ofrecida por Elizondo y Mellon con respecto a lo que conocíamos sobre el fenómeno ovni? ¿Por qué evitan referirse a los aterrizajes ovnis? ¿Dónde quedan los cientos de avistamientos y encuentros con ovnis que no encajan con sus hipótesis sobre la amenaza desconocida? ¿Por qué ese interés enfermizo en demostrar que los ovnis pueden ser potenciales enemigos de los Estados Unidos? Lo más curioso es que estas propuestas han sido secundadas y aplaudidas por otros estudiosos y ufólogos que se han unido ciegamente a esta nueva cruzada respaldada por la vorágine mediática sin precedentes ocasionada por la repercusión de los ovnis del Pentágono. Aunque lo único que queda claro, es que este enfoque quiere suprimir de un plumazo todo lo conocido hasta la fecha, como si nada hubiera sucedido desde 1947. Ni siquiera parecen tener en cuenta las diferentes comisiones de estudio sobre el fenómeno ovni emprendidas por el gobierno estadounidense que desde finales de los años cuarenta han intentado establecer el origen de estas manifestaciones ¿acaso no tienen los servicios de inteligencia norteamericanos una idea de que son los ovnis después de todo este tiempo transcurrido? ¿Es lógico o sensato defender la idea de la amenaza extraterrestre después de 70 años de avistamientos? ¿Por qué precisamente ahora habrían decidido los ovnis atacar a los Estados Unidos? ¿Qué ha cambiado en todo este tiempo? Además, lo que realmente se desprende de las ideas de Elizondo y Mellon es que quieren rediseñar la ufología, regurgitando viejos modelos y miedos, para tengan cabida sus teorías belicistas. Y todo para continuar indagando en una línea que nunca ha llevado a ninguna parte... pero en la que por el contrario se han invertido millones de dólares. Resulta sorprendente que en 2020 las investigaciones aparentemente más prometedoras sobre el fenómeno ovni estén replanteándose el argumentario casi desde cero, lo que es una inequívoca señal de que el asunto es mucho más confuso de lo que parece a simple vista. Todo lo que no sea profundizar en cuestiones más complejas y determinantes del paradigma, como se ha demostrado a lo largo del tiempo, terminara derivando en discusiones y polémicas estériles sin ofrecer sustanciales avances. Esperemos que no tengamos que volver una vez más al punto de inicio…






JOSE ANTONIO CARAV@CA 


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martes, 22 de diciembre de 2020

¿ES EL GRUPO OVNI DE TOM DELONGE UNA GRAN ESTAFA PARA RECAUDAR DINERO? ELIZONDO ABANDONA EL BARCO…

 





 

El investigador Anthony Bragalia ha publicado un artículo titulado «Former rock star on rocky ground:uses UFOs to advance his fame and fortune» (Diciembre.2020) donde analiza a la controvertida «To the Stars Academy» (TTSA) y a su carismático líder Tom DeLonge que desde 2017 han irrumpido con fuerza en el panorama ufológico internacional. Según el ufólogo este grupo es: «una extraña mezcla de engaño, credulidad, fantasía y excesiva autopromoción. La misión de la organización de DeLonge es examinar profesional y científicamente los avistamientos de ovnis, informes y otras pruebas; evaluar posibles restos de ovnis; y desarrollar nuevas tecnologías relacionadas con áreas tales como sistemas de energía (es decir, "Energía de Punto Cero") y otras propulsiones exóticas basadas en sus hallazgos. Pero los verdaderos motivos de las investigaciones OVNIs de DeLonge se encuentran en la necesidad de continuar con su fama y en la necesidad de obtener dinero para mantener su estilo de vida habitual.».

Según Bragalia, desde que la TTSA comenzó con su labor, solo están recaudando mucho dinero y a duras penas están produciendo el material prometido. De hecho, en su publicación el ufólogo es muy contundente en sus acusaciones: «la investigación demuestra que la estrella (el ex miembro principal de Blink 182, una banda de pop punk) y su organización promueven falsedades, mienten sobre reuniones con funcionarios del gobierno y no han mostrado capacidad técnica. Él y su organización tienen un historial de exageraciones y promesas incumplidas. A pesar del paso de los años y la recaudación del dinero de otras personas, todavía tienen que publicar informes en revistas revisadas por pares, de los resultados de las pruebas realizadas sobre los supuestos restos de accidentes de ovnis o cualquier otro descubrimiento científico original. Pero lo más perturbador de todo esto: es que al menos uno de los miembros de la junta de TTSA tiene un historial de posibles negocios ilegales que involucran la recaudación del dinero de las personas a cambio de nada».

Bragalia indica que en la transcripción de la Asamblea Anual de Accionistas de 2020 para la TTSA (una Corporación de Beneficio Público de Delaware), Tom DeLonge, en aquella ocasión presentó a Christopher Mizer como miembro de la Junta Directiva de TTSA. Mizer era el encargado de las finanzas del grupo y lideraba el «desarrollo de nuevos negocios» para la TTSA. Pero lo que Bragalia descubrió es que Mizer tenía un pasado turbulento en el mundo de las finanzas: «Si DeLonge hubiera realizado incluso una verificación básica de referencias y antecedentes antes de contratar a Chris Mizer, habría descubierto que Mizer había sido acusado en varias ocasiones por planes financieros anteriores y participación en empresas muy cuestionables» Según los datos aportados por Bragalia Mizer habría dejado a los accionistas de varias empresas sin un céntimo y bajo acusaciones de estafa. Su curriculum está plagado de irregularidades y negocios turbios que nunca llegan a cumplir sus extraordinarias expectativas, que al parecer solo tienen el objetivo de conseguir inversores a los que estafar. Bragalia está convencido que: «es muy probable que Mizer esté aplicando este mismo tipo de técnicas de reclamo y recaudación excesivos para ganar dinero y contratos de inversionistas en su operación de desarrollo comercial con la TTSA de DeLonge. Esto es un asunto muy serio y uno debe preguntarse si DeLonge conocía la reputación de Mizer. Si no lo hizo, debería haberlo hecho. Si lo hiciera, Mizer nunca debería haber subido a bordo».

En el reportaje publicado por el ufólogo se habla del contrato firmado por la TTSA con el gobierno norteamericano por un valor de 750.000 dólares, con el objetivo de investigar potenciales materiales inusuales en poder del grupo y el desarrollo de energías novedosas que puedan propiciar un avance sustantivo en la defensa de los EE. UU.: «Es notable que el Ejército no examinó los antecedentes de sus colaboradores y los muchos otros "problemas" de la TTSA antes de aceptar el pago. No he podido ver ninguna mención o evidencia de que la TTSA emplea profesionales con experiencia en áreas como la metalurgia o la ciencia de materiales o ingeniería. Pero creo que he descubierto el método para su locura (ocasionalmente exitosa): es probable que ese mago de los negocios llamado Christopher Mizer (descrito anteriormente) haya aconsejado a DeLonge sobre cómo encantar, engañar y asociarse con alguien que es crédulo y lo suficientemente ingenuo dentro de una agencia de defensa como para entregarle una subvención o un contrato. Al igual que su consultor, el Dr. Eric Davis de la Universidad de Baylor, hay un grupo de físicos teóricos que están fuera de la corriente principal de la ciencia que han persuadido (¿estafado?) a tipos de ciencia no aplicada de ideas afines (a menudo amigos) en las agencias federales de defensa para que les otorguen contratos. Proponer y asegurar tales subvenciones y contratos a veces tiene éxito porque estos investigadores los solicitan a través de aquellos dentro del gobierno que creen independientemente en (o se les ha hecho creer) tales cosas».

El artista Tom Delonge no ha cumplido muchas de las expectativas puestas en su grupo de investigación OVNI




Para reafirmase en su postura, Bragalia recuerda la compleja personalidad de Tom DeLongue que al contrario de muchos ufólogos norteamericanos está persuadido que el OVNI de Roswell es en realidad un prototipo de nave basado en tecnología nazi. Sus conclusiones se basan en el testimonio de un general retirado, que nunca a nombrado, y que al parecer conoció en el restaurante de un aeropuerto hace algunos años. Y es que Bragalia asegura que DeLongue ha podido fantasear sobre muchos aspectos de su biografía y exagerar sobre sus contactos gubernamentales. Bragalia cree que miente descaradamente inventándose encuentros al más alto nivel, como cuando aseguró que se había reunido con el expresidente Bill Clinton: «En julio de 2016, DeLonge compartió una foto en Instagram con sus seguidores donde anunciaba una "reunión secreta" con un Comandante en Jefe de los Estados Unidos durante dos períodos. DeLonge decía en la información adjunta que: "Lo crea o no, así es como se ve una reunión de Sekret[sic]". Además, subtituló la foto: "Estaban esperando mi llegada. Parece que he estado haciendo muchas de estas reuniones últimamente. Y sí, es quien crees que es ..." La imagen ofrece la espalda de una persona mayor, un hombre de pelo blanco. La sugerencia de Tom es obvia: es Bill Clinton. Por supuesto, el hombre se parece vagamente a Clinton. Y si esta iba a ser una reunión secreta de tan alto nivel, ¿por qué lo que estamos viendo son hombres reunidos en un lugar público? Pero cuando se dio cuenta de lo que había hecho estúpidamente, Tom echó a correr. Borró la foto de Instagram». Pero lejos de ser una cosa puntual, Delongue: «tiene un largo historial de publicar (y luego, a menudo, eliminar) fotos e informes después de ver que puede estar equivocado. Un ejemplo de esto fue un video obtenido en Seattle, WA, de noviembre de 2012 que compartió recientemente de un objeto negro, muy largo, parecido a un disco que vuela a 200 pies por encima de varios edificios con forma de almacén (que se muestra de manera concluyente como una imagen CGI por el ufólogo Scott Brando). DeLonge viajó hasta Italia para, entre otras cosas, ver una foto de 2006 de Antonino Spinnato de un helicóptero acompañado por un OVNI negro y manchado que DeLonge promocionó en su red como genuino, que luego se demostró que probablemente era un error (investigador Robert Scheaffer)».

Para Bragalia el ejemplo más claro de la desastrosa gestión de la TTSA fue la compra por 35.000 dólares a la investigadora Linda Howe de varios restos metálicos procedentes del estrellamiento OVNI de Roswell. Estas piezas han sido analizadas anteriormente y se ha demostrado que está compuestas por 25 capas alternas de bismuto (un metal cristalino quebradizo teñido de blanco y rosa) y aleación de magnesio/zinc. Por tanto, no se entiende el objetivo de esta operación en unos materiales que no son extraños. La propia Howe no quiso aclarar este aspecto a Bragalia: «Le pregunté si se había aplicado al material el análisis de proporción isotópica (la prueba definitiva para determinar si un material es de origen extraterrestre). Ella fue evasiva al responder directamente, y me pregunté si ella siquiera sabía qué eran esas pruebas (...) Si Howe realmente creyera que poseía restos reales del OVNI de Roswell probados isotópicamente, ¿los vendería por 35.000 dólares? Un museo de ciencia importante pagaría millones». Tal y como señala Bragalia la historia del material es muy dudosa: «debería haber sabido desde el principio, que hace un cuarto de siglo, el material se envió a Art Bell de forma anónima. Iban acompañados de una carta de lo más ridícula, repleta de errores gramaticales y ortográficos y afirmaciones escandalosas. Esto incluye indicar que el abuelo del remitente recuperó el material del accidente de Roswell, y que el extraterrestre superviviente llamó a la Tierra "Terra" (!), Y que la "fuente de energía dimensional" de la nave se autodestruyó al estrellarse. ¡El loco que escribió las cartas también afirmó haber sido amigo de Neil Armstrong! Puedo pensar en 35.000 dólares (me refiero a razones) por las que Linda Howe vendería los "restos". ¿Pero por qué Tom DeLonge los compraría? ¿Hizo esta pequeña comprobación lógica de antemano? ¿O está buscando mantener el interés por otros 25 años, construyendo su cofre de tesoros de "pruebas", tentando a los que tienen dinero con sus supuestas mercancías de "otro mundo"? Siguiendo estas argucias DeLongue y su TTSA se adjudicó la presentación del famoso video OVNI del USS Nimitz cuando ya era conocido una década antes: «Debo agregar que en 2007 es el mismo año de la formación del grupo secreto de estudio OVNI del Pentágono, Programa Avanzado de Identificación de Amenazas Aeroespaciales (AATIP), algo que no puede ser una coincidencia». Para Bragalia todo el asunto de la TTSA parece un enorme reclamo empresarial, basado en los OVNIS y el entusiasmo que esta cuestión provoca en algunos inversores, para obtener grandes sumas de dinero, pero probablemente oculte otras intenciones, que tarde o temprano se harán públicas: «Quizás el mismo DeLonge nos da la respuesta a sus verdaderas motivaciones en una línea oculta que se encuentra dentro de una sección del sitio web de TTSA: "TTSA es una compañía de entretenimiento multimedia independiente fundada por el premiado músico, autor y director Tom DeLonge».

Poco tiempo después de la publicación del artículo de Bragalia, Lou Elizondo anunció en exclusiva durante una entrevista concedida al periodista George Knapp (20/12/2020), que junto a otros destacados miembros Chris Mellon y Steve Justice abandonan, después de 3 años, la famosa "To the Stars Academy" (TTSA) de Tom DeLonge. Parece que las intenciones del exagente de inteligencia, que participó en las actividades del AATIP investigando OVNIS para el Pentágono, es organizar su propio comité de estudio, ya que según expuso en el programa de Knapp, quiere crear un proyecto mucho más grande, permanente y bien financiado. Además, quiere expandir sus pesquisas ufológicas por todo el mundo. Todo parece apuntar a que, una vez, bien situado en el panorama ufológico internacional, Elizondo quiere controlar la situación personalmente y dirigir todos sus movimientos. Veremos si su abandono de la TTSA obedece a un verdadero interés por investigar seriamente el fenómeno OVNI o si esta postura esconde alguna cuestión económica detrás. De todas formas, su dimisión de la TTSA, junto a las de sus compañeros, deja muchas preguntas en el aire sobre las actividades del grupo de Tom Delonge ¿acaso la TTSA no investiga OVNIS seriamente? ¿la TTSA tiene otros intereses al margen de los OVNIS?

Se avecinan meses muy intensos....

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JOSE ANTONIO CARAV@CA


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